
Muchas personas se ven en la imposibilidad de hacer frente al pago de sus impuestos debido a la situación económica por la que están atravesando y este hecho sólo contribuirá a agravarla aún más, pues además de tener a Hacienda detrás de nosotros reclamándonos los importes impagados, tendremos que hacer frente a los intereses de demora que se generan desde el día siguiente al que termina el plazo en el que debíamos haber realizado el pago.
Si nos encontramos en este caso, para evitar que la deuda crezca casi exponencialmente, podemos solicitar a la Agencia Tributaria un aplazamiento en el pago de nuestra deuda si esta no supera los 18.000 euros.




























































