
Con la llegada de la crisis, los bonos convertibles en acciones han pasado a tener un papel predominante dentro del grupo de productos financieros que se ofrecen en el mercado. Esto es porque son capaces de combinar la tranquilidad de la renta fija con la posibilidad de aprovecharse de las ventajas de la renta variable. Eso sí, los expertos avisan de que se trata de un producto financieron con mucha complejidad sobretodo para pequeños inversores.
Los bonos convertibles en acciones son títulos de renta fija que se pueden canjear por acciones. Tras la caída de los fondos de inversión, son una buena alternativa para conseguir buenos rendimientos. A pesar de ello, hay que tener en cuenta que las acciones también han sufrido lo suyo después de ver como un 40% de la cotización se reducía durante el 2008.
Estos bonos convertibles suelen ser emitidos por pequeñas empresas que buscan financiación por un medio distinto al que ofrecen los bonos de toda la vida. También grandes empresas como el Banco Santander e Iberdrola han apostado fuerte por este tipo de producto financiero.
Estos bonos son un producto híbrido porque se combina el componente fijo de los bonos con la variabilidad del mercado de acciones. Todo poseedor de un bono convertible en acciones puede intercambiarlo por una cierta cantidad de acciones al vencimiento. El tenedor también recibe los intereses correspondientes.
Una vez llega el día para ejercer o no la opción de canje, el inversor tendrá que ejercer la conversión si observa que el precio de las acciones es superior a su precio de mercado o no hacerlo en caso contrario. También podrá esperar hasta la siguiente fecha de opción de conversión o bien recuperar lo que había invertido vendiendo el bono al valor en plaza.
En el caso de que usted sea un pequeño inversor interesado en bonos convertibles en acciones, le recomendamos que no se precipite, pues es un producto financiero bastante complejo que requiere de algunos conocimientos y experiencia. Lo mejor es participar a través de un fondo de inversión que ayude a controlar el riesgo, ya que invertir en bonos de una sola empresa supone depender de una serie de factores que el inversor no puede controlar.














































