
Cuando pensamos en una entrevista, normalmente nos viene a la mente aquella en la que se valora nuestra valía como candidato al puesto que hemos solicitado y para el que nuestro curriculum ha sido seleccionado. Sin embargo, existe otra herramienta que te puede ayudar a encontrar el tan deseado trabajo, la entrevista informativa.
La principal diferencia de esta con respecto a la otra entrevista es que eres tú quien la concierta. Lo primero que debes hacer es decidir en qué empresa estarías interesado en trabajar y después llamar y enviar un e-mail al departamento de recursos humanos. Desde el principio debes dejar claro que, aunque estás buscando trabajo, sólo pides una entrevista informativa para conocer la empresa, las funciones que se realizan dentro de ella, los productos que comercia, su filosofía de trabajo y sus planes de expansión. Pide que te concedan 20 minutos de su tiempo.
Si te la conceden, debes ir tan preparado como si fueras a una entrevistas de trabajo. Recopila información sobre la empresa y no dudes en preparar toda la documentación que te pueda ser útil como muestras de tu trabajo, curriculum y cartas de presentación que poseas, pero no las dejes a la vista. Si llevas bien la entrevista, seguramente durará más de veinte minutos y, además de conocer las necesidades de la empresa, podrás demostrar tus cualidades como trabajador.
¿Cuál es el objeto de esta entrevista? El entrevistador ya te ha conocido, ha hablado contigo y se ha hecho una imagen de ti como trabajador. Esto significa que, si surge un puesto vacante en la empresa, te tendrá en cuenta antes que a otros candidatos, que tendrán que pasar por los distintos procesos de selección. Tú tendrás ya un camino recorrido que te dará ventaja sobre ellos.



























































