sms Ahorra en la factura del teléfono gracias a los emails
Ahorrar es cuestión de fijarse en muchos detalles. Uno de esos detalles es el teléfono móvil, tan utilizado hoy en día incluso por niños de 10 años. Si queremos ver rebajada nuestra factura a final de mes, una de las mejores soluciones es prescindir de los SMS, una herramienta utilizada con excesivo descontrol por parte muchas personas. De hecho, remitiendome a un caso de actualidad, una chica mandó un mensaje cada dos minutos y sus padres ahora tienen que pagar una factura (detallada en 440 páginas) que asciende a 2.905 dólares. Ya sé que vosotros os comportáis mejor, pero conviene tener en cuenta los siguientes consejos.

Pese a que un SMS no tiene un coste elevado, la suma de muchos puede llegar a engordar nuestra factura en unos 15 o 20 euros fácilmente. Para evitar pagar ese precio tan desorbitado, lo mejor es tirar de Internet y comunicarnos vía email y vía redes sociales.

Los emails están siendo muy utilzados en los últimos años. A parte de para enviar las típicas cadenas o los chistes de turno, nos sirven para comunicarnos a coste 0 con cualquier persona, esté donde esté, sin temores de pensar que nos cobrarán más por encontrarse a muchos kilómetros de donde nosotros estamos.

Lógicamente, si tenemos una urgencia y queremos que el destinatario sea conocedor de nuestro mensaje lo más rápido posible, lo mejor será evitarnos un disgusto y mandar el SMS de toda la vida. En ese caso es inevitable. También lo puede ser en el caso de que hayamos concretado una cita, pues si no hay respuesta por parte del destinatario podemos llevarnos un plantón de los que se recuerdan toda la vida. Claro que en el caso del SMS podemos llevarnos el palo igual, aunque la probabilidad es menor.

Por último, las redes sociales constituyen otra buena herramienta para sustituir al SMS. Cada vez más extendidas gracias a webs como Twitter, Facebook o Tuenti, nos facilitan la comunicación con nuestros amigos y familiares. Pese a que es una herramienta que está en auge (sobre todo el Facebook), lo cierto es que las personas de más de 40 años no lo tienen tan fácil porque es más complicado que sus conocidos estén en esas webs. Los más jóvenes no tienen problema, se ha convertido en algo imprescindible en sus vidas.