regando Ahorrar agua cuidando del jardín
Muchos ciudadanos han optado por vivir en un chalet, adosado o individual, que cuenta con un pequeño o gran jardín del cual tendremos que ocuparnos para mantenerlo en buen estado. Sin que nos demos cuenta, nos puede suponer un gran gasto de agua, ya que, si lo regamos con la manguera, estaremos gastando nueve litros por minuto de agua, lo que veremos reflejado en el recibo. Para ahorrar agua y dinero, simplemente debemos combinar métodos de riego que nos ayuden a ahorrar con especies que no necesiten mucha agua. De ese modo tendremos un bonito jardín que no afectará a nuestro bolsillo.

Para ahorrar en el riego podemos utilizar diferentes métodos:

Riego por aspersión: en él, el agua se distribuye como una lluvia fina, por lo que es aconsejable para zonas de césped. Dependiendo de la superficie a regar, podemos usar aspersores (que tienen más alcance) o difusores (que son fijos).

Riego por goteo: se trata de un tubo de plástico que dispone de una pieza interior en la que se han practicado orificios cada cuarenta centímetros, por los que va saliendo el agua gota a gota. No tiene pérdidas por evaporación y disminuye la proliferación de malas hierbas.

Riego por exudación: Es parecido al anterior, pero la manguera está formada por mulittud de poros, de forma que, cuando está llenba de agua, “suda” el líquido desde el interior. Es el método que más agua nos permitirá ahorrar.

En cuanto a las especies, es aconsejable que planifiquemos el diseño de nuestro jardín y plantemos árboles y plantas que no necesiten otro riego que el de la lluvia, como las plantas autóctonas, que resisten muy bien la sequía. También podemos reducir la extensión de césped, sustituyéndola por árboles y arbustos que necesitan mucha menos agua.