seguro1 Ahorrar en el seguro de la casa
Asegurar nuestra vivienda de cara a los imprevistos es algo imprescindible, ya que la vivienda es un elemento esencial de nuestra vida. De cara a un accidente fortuito, un cortocircuito o cualquier otro problema que se pueda dar en el hogar, es conveniente contar con un seguro.

Sin embargo, seguramente, en lugar de con un seguro, tendremos tres: uno, el que contratamos junto con la hipoteca, en el que el beneficiario es la entidad bancaria que nos hace el préstamo, otro, el seguro del edificio en que residimos y por último el seguro de nuestra vivienda particular. Esto, que en principio parece un gasto ingente, nos puede ayudar a ahorrar, ya que si, por ejemplo, en el seguro del edificio se contempla la restitución completa del bloque o los daños por agua o por rotura de cristales, es algo que ya no tendremos que contratar en nuestra póliza particular, con lo cual abarataremos un poco el seguro del hogar.

Por tanto, lo primero que tendremos que hacer es definir bien cuáles van a ser las coberturas que necesitaremos para estar tranquilamente asegurados y después tendremos que buscar qué empresa nos ofrece el seguro más barato. Ya que, aunque así nos lo dijeran en el banco, no es obligatorio contratarlo con la misma entidas que nos dio la hipoteca.

Si ya lo hemos contratado y encontramos otro más económico, podemos bien cancelar el que teníamos ya, siempre que en sus cláusulas se recoja que nos devuelven la parte proporcional al plazo no cumplido del seguro o bien esperar a que este termine para contratar uno nuevo.

Finalmente, cuando vayas a contratar el seguro, estudia bien las ofertas de las compañías y no dudes en regatear el precio final, preguntando qué descuento te pueden ofrecer. La ley de la oferta y la demanda juega a tu favor.