
Se termina el año y es hora de hacer recuento de todo lo bueno y lo malo. Durante el segundo trimestre del año hay que hacer la famosa declaración de la renta. En ese caso es muy importante conocer y aprovechar al máximo las ventajas fiscales. Lo que se busca no es sólo ahorrar, también minimizar la carga impositiva durante ese año.
Seguro que han habido muchas facturas, muchos ingresos y muchos gastos. Ahora bien, ¿por dónde hay que empezar? Lo primero que hay que hacer es revisar las declaraciones de la renta de los 4 años anteriores. Todo ello por si hay cantidades que hay que compensar o rentas pendientes de imputar. Preparar una simulación te será de gran ayuda. Si las retenciones o ingresos no salen a devolver, tendrás que analizar todas las posiblidades previstas en la normativa para cambiar por completo la situación.
Para desgravar, lo ideal es contratar un plan de pensiones o aportar lo máximo posible a un plan de jubilación. También te puede servir abrir una cuenta de ahorro vivienda, adelantar la venta de una propiedad o materializar plusvalÃa con acciones de Bolsa. Tanto la inmobiliaria como la de jubilación serán las dos opciones que más aligerarán tu carga.
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