
Hoy en dÃa, con la situación económica tan complicada que se vive, es fundamental poner atención a cualquier gasto que seamos capaces de reducir. El coche, tan utilizado para desplazarnos a diario, constituye una importante fuente de gastos, ya sea por combustible, reparaciones o mantenimiento.
En cuanto al combustible se refiere, sea diésel o gasolina, tenemos que tener en cuenta que toda la energÃa del coche proviene de ahÃ, lo que quiere decir que cualquier acción, como la de poner en marcha el climatizador, afectará a ese lÃquido tan preciado y de rebote a nuestro bolsillo.
Por ello hoy os daré algunos consejos para que podáis ahorrar utilizando el climatizador, ese aparatito que tanto se agradece cuando uno está sentado en el asiento del coche. Primero de todo, diré que no os recomiendo viajar con un abrigo para ahorrar, pues cada centÃmetro de ropa que se encuentra entre el cinturón nos acerca un poco más al salpicadero en caso de accidente.

Hay que tener claro que nada más encender el coche no saldrá el aire caliente como deseamos, algo que seguramente os habrá pasado muchas veces. ¿Por qué sucede esto? Pues bien, es tan sencillo como que el motor está frÃo y el aire por consiguiente también. Notaremos que empieza a salir caliente cuando el testigo de la temperatura del agua esté por la mitad. Mientras, dará lo mismo ponerlo a 22 grados que a 30.
La refrigeración, sin aire acondicionado, funciona gracias a un ventilador eléctrico que hace que el aire del exterior entre en el vehÃculo. Cuanto más rápido trabaja ese ventilador, mayor es el consumo de combustible. Si en cambio tenemos aire acondicionado, el sistema cambia y se apoya en el funcionamiento de un compresor. En ciclo urbano se nota mucho un elevado consumo. En carretera, a una velocidad constante, es prácticamente inapreciable.
Os recomendamos que bajéis las ventanillas cuando circuléis en verano por poblado. Es lo más económico y a baja velocidad la verdad es que no molesta. En cambio, lo que sà molesta es el tÃpico frÃo incómodo que te reseca la garganta o el aire caliente que te provoca somnolencia al volante.
En verano, si circulamos con aire acondicionado, es recomendable utilizar aire recirculado, pues consume menos al utilizar constantemente el aire que ya se ha enfriado. Si se desactivara esa opción, costarÃa más enfriar el aire caliente del exterior. En invierno, por contra, la recirculación hace que se empañe el coche, lo que hace más recomendable no utilizarla en esta época.



























































1 comentario
22 julio 2010
El compresor: este dispositivo funciona de forma todo o nada. No puede funcionar a media potencia. Funciona a tope a intervalos cortos o largos. Se conecta mediante un electroimán al motor. Que encendamos el aire acondicionado o el climatizador, no significa que se conecte el compresor.
Coche con aire acondicionado:
- Al activar el aire acondicionado, si la temperatura del habitáculo está por encima de cierto valor fijo según el coche (unos 16ºC), el compresor se conecta al motor, empieza a enfriar, se pierde algo de fuerza y sube el consumo.
- El compresor no está siempre conectado, se para cuando se alcanza la temperatura fija del termostato. Con el motor al ralentà se escucha como se conecta y desconecta, cuando ya lleva tiempo enfriado el habitáculo.
Coche con climatizador:
- En Auto: el compresor se conecta cuando la temperatura del habitáculo es mayor que la temperatura deseada y se apaga cuando se alcanza. La conexión del compresor suele ser intermitente en verano. Si la temperatura del habitáculo es menor que la temperatura deseada, el compresor no se conecta. Por eso en invierno si se pone el climatizador en Auto, el compresor no suele funcionar. Para forzar que funcione el compresor en invierno hay que activar la tecla de desempañado de cristales.
- En AC OFF: el compresor no se conecta nunca. Cuando queremos frÃo entra a la temperatura de la calle.
Conclusiones: en invierno se suele gastar el mismo combustible con el climatizador en AUTO ó en AC OFF (ECON).