
SÃ, parece raro pero, al igual que alquilamos un coche, una casa o un traje, también existe la posiblidad a la que se acogen cada dÃa más inversores de alquilar acciones que cotizan en bolsa.
El propietario de las acciones las alquila para conseguir un rendimiento a corto o medio plazo, y lo hace cediendo sus acciones durante un perÃodo de tiempo determinado que puede ser de una semana, un mes, varios meses o incluso un año, a cambio de obtener un interés. Eso sÃ, el propietario no pierde en ningún momento la propiedad de las acciones, ni los derechos de voto o de recivbir dividendos). Además, es él quien decide cuál es la duración del plazo de la cesión.
Para el pago de intereses se tomará como referencia el precio al que cotizaban las acciones en el momento en que se alquilan y el número de dÃas que éstas estén prestadas.
El objetivo de la persona que alquila las acciones es venderlas al precio más alto posible, para volver a comprarlas posteriormente a un precio más bajo, y asÃ, obtener esa ganancia de la diferencia de precio antes de devolver las acciones a su propietario.
De cara a la seguridad de la transacción, es importante resaltar que esta actividad está autorizada por la CNMV (Comisión Nacional del Mercado de Valores) y que es Self Trade Bank el que garantiza al inversor que en la fecha lÃmite va a tener sus acciones de vuelta, ya que actúa de intermediario y asume el compromiso.
La mayorÃa de los inversores que alquilan acciones para sacar rendimiento cuando la bolsa baja, optan por los cinco mayores valores del Ibex 35, Santander, Telefónica, BBVA, Repsol e Iberdrola. El interés que se paga por el préstamo varÃa casi a diario con las condiciones del mercado y la demanda que haya de tÃtulos.
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