Aplazamiento de la hipoteca
Uno de los problemas más acuciantes con el que se encuentran quienes se quedan en paro es la imposiblidad de hacer frente a las cuotas de la hipoteca y, con ello, el riesgo de perder su vivienda. Para paliar esta situación y ayudar a las familias españolas, el Estado ayuda, desde el 1 de enero 2009 a las familias que no puedan hacer frente a dichos pagos.

Por ello, el Estado financiará la mitad de la cuota mensual de la hipoteca, con un límite máximo de 500€ mensuales. Por otro lado, esto no significa que no debamos pagarla, ya que se trata de una moratoria de la hipoteca, sino que deberemos pagar las cantidades aplazadas dos años después. Comenzaremos a pagarlas a partir del 1 de enero de 2011, y el pago se hará de forma proporcional y distribuido entre las cuotas restantes, en el plazo máximo de 10 años.

Aunque la medida entró en vigor el 1 de enero de 2009, sólo podremos inscribirnos para el aplazamiento de la hipoteca hasta el 31 de diciembre de 2010.

Podremos solicitar el aplazamiento si nos encontramos en alguna de estas situaciones: desempleo, autónomos y pensionistas de viudad que tengan cargas framiliares. Para solicitarla deberemos haber entrado en las listas del INEM antes del 1 de enero de 2010 y tener derecho a cobrar el paro.

En el caso de los autónomos, deberán haber cerrado sus negocios o tener que hacer frente a pérdidas que reduzcan sus ingresos hasta tres veces el indicador público de efectos de renta pública (516 euros).

También es necesario que la hayamos contratado la hipoteca antes del 1 de septiembre de 2008 por un valor inferior a 170.000 euros y que sea nuestra vivienda habitual.

Para acogernos a este aplazamiento, deberemos solicitarlo a través de nuestro banco o caja, donde nos indicarán los trámites que deberemos seguir.