
Cada día, especialmente gracias a Internet, las compras de bienes de segunda mano se han incrementado, tanto de particular a particular como de profesionales a particulares. Son muchos quienes consiguen un dinero extra vendiendo aquello que ya no los hace falta o que ya no les cabe en casa y también son muchos quienes, al adquirirlo de segunda mano, consiguen ese objeto que desean por mucho menor precio que si fuera de primera mano ya sea a través de Internet, como hemos dicho o en una tienda física dedicada a la venta de bienes de segunda mano.
Lo que muchos compradores y vendedores de estos bienes no saben es que, el hecho de que no sea un bien nuevo, no significa que no tengan un plazo de garantía, durante el cual el comprador, si el bien resulta defectuoso o no responde a las características que indicaba el vendedor, puede reclamar para hacer valer dicha garantía.















