
Debido a las prisas o a no haber tenido la precaución de cotejar bien los datos, puede ocurrir que presentemos la declaración de la Renta o confirmemos el borrador sin revisarlos bien y, una vez hecho, nos demos cuenta que existen errores u omisiones en los datos que hemos declarado y, por tanto, la documentación que hemos presentado a la Agencia Tributaria es errónea. En estos casos, los pasos a seguir serán diferentes si el error nos perjudica a nosotros o la AEAT.
Si el error nos perjudica a nosotros, debido a que nos hemos olvidado de alguna reducción o deducción, hemos declarado alguna renta exenta etc., tendremos que solicitar a la Agencia Tributaria correspondiente a su domicilio fiscal, la rectificación de nuestra autoliquidación.




























































