
Mucho cuidado porque cada vez hay más timos y estafas telefónicas. Desde hace unas semanas muchas personas están recibiendo llamadas perdidas del número 917913218. La estrategia para estafarte consiste en hacerte una llamada que dura un segundo, podrías pensar que se han equivocado, pero si no te das cuenta lo más normal es que devuelvas la llamada para saber quién era y qué quería. Pues bien, al devolver la llamada al número 917913218 te salta un contestador que asegura ser el centro nacional de mensajería, te comunica que te han dejando un mensaje y que para recibirlo debes enviar un SMS con la palabra XXX a un número concreto.

Curiosidades

Dentro de las medidas de seguridad que impiden la falsificación de los billetes, las más conocidas son la marca al agua, que podemos observar poniendo el billete a la luz y los hologramas que podemos observar en el billete, las marcas ultravioleta que son detectadas por los detectores o el papel especial en el que están impresos. Pero a la hora de emitirlos, tanto el Banco de España como los demás Bancos europeos cuentan con otras medidas de seguridad que desconocemos, o de las que somos vagamente conscientes. Una de ellas es el número de serie que presentan los billetes.
Cada billete lleva un número de serie individualizado y formado por once dígitos que podemos encontrar en el reverso del billete y que comienza por una letra. Esta letra es la que sirve para identificar el país en el que ha sido emitido el billete.


La tecnología avanza en todos los aspectos de nuestra vida, y los productos bancarios no podían ser una excepción a esta regla. Afortunadamente, la innovación tecnológica que se nos presenta va a servir para hacernos la vida un poco más sencilla a los usuarios de tarjetas de crédito o débito. Aunque aún tendremos que esperar un poco, merece la pena conocer lo que nos depara el futuro.
Citibank está a punto de comercializar las denominadas tarjetas 2.0, que van a hacer la vida mucho más sencilla al usuario, ya que con sólo una tarjeta podrá tener acceso a todas sus cuentas y al mismo tiempo verá muy mejorada la seguridad de las mismas. Además, los amantes de la tecnología van a disfrutar con el uso de las tarjetas, en vista de los modelos que podemos encontrar:


Cuando vamos a una sucursal bancaria y abrimos una cuenta, normalmente nos dan un número identificativo de la misma, que consta de 20 dígitos, que es la forma en la que las cuentas bancarias se identifican en España, denominado Código de Cuenta Cliente (CCC) y que es el que utilizaremos al realizar cualquier transacción con nuestras cuentas. Muchas veces pensamos que la elección de dichos dígitos es aleatoria y que simplemente responde a una forma de clasificación, pero cada número tiene su significado y su finalidad. Veamos cuáles son:
- Los primeros cuatro dígitos identifican al banco o caja en el que estamos abriendo la cuenta. De ellos, el primero o los dos primeros, sirven para indicarnos qué tipo de entidad financiara es aquella con la que estamos operando. De entre ellos podemos destacar:


Entre las distintas formas que tienen las entidades de crédito de captar dinero, una de ellas es el empréstito. Mediante este sistema, la empresa emite un conjunto de valores que los particulares pueden adquirir, de forma que, al cabo de un plazo pactado, la empresa les devolverá el dinero que invirtieron junto con los intereses que se pactaron en el momento de la emisión. . Esta es una forma de financiación muy habitual, que es incluso usada por el Estado. En ese caso, los empréstitos que emite el Estado se denominan Deuda pública.
Si atendemos al plazo de vencimiento, Los distintos tipos de empréstitos que una empresa puede emitir son:
- Pagarés: Son valores que se emiten a muy corto plazo, normalmente menos de un año.
- Bonos simples: Se emiten a corto y medio plazo, es decir, de 3 a 5 años.
- Obligaciones: Se emiten a largo plazo.
Las entidades de crédito también pueden emitir otros valores como los títulos hipotecarios, que se dividen en:
- Cédulas hipotecarias: Poseen una garantía especial, ya que están garantizadas por toda la cartera de créditos hipotecarios de la entidad.
- Bonos hipotecarios: La entidad sólo se extiende a los créditos hipotecarios que se hayan relacionado específicamente con ellos mediante escritura.
- Participaciones hipotecarias. Permite participar en créditos hipotecarios concretos, aunque es necesario resaltar que en este caso el inversor debe asumir un cierto riesgo de impago por parte de la entidad si, por cualquier circunstancia, no pudiera hacer frente a sus pagos.
- Bonos y obligaciones subordinadas: Poseen menos garantías que los acreedores de la entidad, por la que si ésta no pudiera abonar sud deudas, los titulares de dichos bonos cobrarían después de que lo hicieran los acreedores.

Quién más y quien menos está familiarizado con el IBEX 35, el índice bursátil español, sobre todo desde el comienzo de la crisis, como un término directamente relacionado con la marcha de nuestra economía. Sin embargo, no todos tenemos claro qué es un índice bursátil.
Podemos definir el índice bursátil como un registro estadístico cuya función es reflejar las variaciones del valor o de la rentabilidad media de las acciones que lo componen. Estas acciones, a fin de poder obtener dicho índice, presentan una serie de elementos comunes, como pertenecer a la misma bolsa de valores o pertenecer a una misma industria.


Cuando pensamos en pedir dinero a una entidad financiera, utilizamos indistintamente los términos crédito y préstamo para referirnos a la operación que vamos a realizar. Sin embargo, aunque aparentemente sean iguales, se trata de dos términos que se refieren a dos tipos de contratos diferentes.
- El crédito es un contrato por el cual el cliente de una entidad bancaria puede ir disponiendo del dinero que la entidad haya puesto a su disposición según lo vaya necesitando, hasta llegar a una cantidad que nuestro banco o caja hay establecido como límite. A cambio de la disposición del dinero realizada por la entidad, el cliente se compromete a devolver el interés prestado por esta más los intereses y las comisiones, en unos pactos que habrán sido pactados en el momento de suscribir el crédito.






















































