
Una de las consecuencias más visibles de la crisis económica que estamos atravesando actualmente es el gran número de personas que han perdido su empleo desde el comienzo de la misma. Algunos han tenido suerte y han vuelto a incorporarse al mercado laboral después de un periodo de tiempo en el paro, pero otros, sobre todo los mayores de cincuenta años, encuentran cada día más complicado acceder de nuevo a un puesto de trabajo, lo que, en muchos casos, les ha sumido en una situación económica realmente complicada, ya que no tienen recursos suficientes para hacer frente a los gastos habituales.
Esta situación parece hacerse aún más dolorosa en Navidad, una época que parece destinada a ser felices y a disfrutar pero que la situación económica de la familia puede transformar en aún más angustiosa.




























































