
Mañana viernes el Consejo de Ministros aprobará una serie de medidas dirigidas a luchar contra el fraude fiscal y la economía sumergida. Dentro de estas medidas, se incluye la prohibición de realizar pagos en efectivo superiores a 2.500 euros cuando en la operación intervengan, al menos, un empresario o un profesional, por lo que sólo quedarán fuera de esta prohibición las transacciones realizadas exclusivamente entre particulares.
Se trata de una medida similar a la que ya existe en otros países europeos, como Italia, donde el límite se ha establecido en 1.000 euros o en Francia, donde los pagos en efectivo entre empresas no pueden superar los 3.000 euros y si están relacionados con los salarios, el límite está en 1.500 euros.




























































