23 marzo 2010 · Finanzas

tae ¿Qué es la TAE?
Cuando se trata de depósitos, préstamos u otros productos bancarios, suele aparecer la palabra TAE, siglas de Tasa Anual Equivalente o Tasa Anual Efectiva. Todos estamos familiarizados con estas siglas, pero, ¿qué es realmente la TAE?

La TAE es el resultado de una fórmula matemática que incorpora el tipo de interés nominal, las comisiones y el plazo de la operación, es decir, es lo que nos ayuda a saber qué rentabilidad real tendremos en un depósisto si lo mantenemos durante un año o cuánto pagaremos de intereses si el plazo del crédito fuera de un año.

El TAE se está unos puntos por debajo del tipo de interés en el caso de los productos ahorro y unos puntos por encima en el caso de los préstamos.

En los productos de ahorro, principalmente en los depósitos, la TAE recoge las liquidaciones de pago. Si invertimos el dinero a un plazo de un año, éste generará diferentes ingresos dependiendo de si el interés lo cobramos junto con el capital al terminar el periodo o lo cobramos periódicamente, en plazos mensuales, trimestrales o semestrales. Por ello, si podemos disponer de ese dinero antes del fin del plazo y reinvertirlo al mismo tipo de interés que el capital original, supone un interés adicional.

En los préstamos, la TAE representará no sólo el tipo de interés nominal sobre la cantidad recibida, sino también la comisión de apertura, es decir, lo que nos cobrar por tramitar el crédito y la de cancelación anticipada, es decir, la que abonaremos si decidimos cancelar el préstamo total o parcialmente antes de que termine el plazo.

La TAE es un buen dato cuando queremos comparar diferentes productos financieros, aunque por sí misma no basta, ya que no incluye gastos adicionales como los gastos notariales, impuestos, etc.

19 marzo 2010 · Finanzas

inversis asesoramiento financiero Servicios de asesores financieros
Ante las pérdidas millonarias de grandes bancos, muchos ahorradores se han buscado un refugio en los productos de ahorro clásicos y pocos se atreven a aventurarse con inversiones más arriesgadas. La crisis ha dejado al descubierto algunos productos financieros que se vendían como instrumentos exentos de riesgo y que han terminado siendo una ruina. Para evitar precisamente perder nuestro dinero, existen las empresas de Asesoramiento Financiero Independiente, formadas por asesores reconocidos legalmente. Su función es recomendar a inversores particulares o a empresas qué pasos seguir de acuerdo a su situación actual.

Los asesores financieros son expertos en materia de inversiones. Pueden hacer recomendaciones a particulares o empresas sobre activos financieros como fondos, acciones, derivados, planes de pensiones o seguros. Se puede pedir consejo sobre la conveniencia de invertir en determinadas acciones o solicitar sugerencias acerca del plan de pensiones más adecuado.

Todos deben de prestar asesoramiento personalizado. Es decir, no pueden emitir recomendaciones genéricas, como aconsejar a un cliente que invierta en renta variable. Hay que especificar en qué valores concretos o a través de qué fondos de inversión u otro tipo de instrumentos debe dirigir su inversión.

Cualquier persona que se sienta perdido y no sepa en qué producto depositar su dinero puede acudir a estas sociedades en busca de ayuda y orientación. Especialmente recomendado, cuando cuenta con cantidades significativas, a partir de 50.000 euros. Las empresas emitirán sus consejos tras analizar la situación económica y de mercados del momento, y según el perfil de inversión y la edad del cliente.

Es importante saber que los asesores son gestores con profundos conocimientos de análisis fundamental, macroeconomía, análisis técnico y fiscalidad. Utilizan todas las herramientas del análisis y todos los informes para tomar decisiones. El análisis cuantitativo y los controles de riesgo apoyan sus recomendaciones. Sin embargo, no garantizan que con una inversión no pierdas dinero. No tienen una bola de cristal para predecir el futuro.

9 febrero 2010 · Finanzas

planificar dinero finanzas Cómo planificar tus finanzas
Resulta fundamental aprovechar la planificación que tenemos de nuestra economía doméstica, el principal control deberá estar enfocado al balance de tus gastos fijos y evaluar qué es superfluo, es decir lo que te puedes ahorrar, o dicho de otra forma, lo que no es imprescindible. Toma nota a continuación algunos consejos que pueden ayudarte a planear tus finanzas para aprovechar todo el dinero que ingreses, evitar deudas innecesarias y no pasar otro año con las cuentas en rojo. Tu objetivo: llegar a fin de mes.

Lo primero debes recapacitar sobre tu condición actual. Un balance patrimonial, una comparación de los bienes que posees y las deudas que debes pagar, te proporcionará una visión más realista de tu estado económico. A partir de ahí, administra tus gastos usando herramientas de control de flujo de caja, eso te permitirá controlar que todos tus gastos puedan ser cubiertos a tiempo por los ingresos esperados. También es importante saber que contraer deudas es mucho más fácil que librarse de ellas. Por lo tanto, endéudate sólo cuando no tengas otra opción y, cuando lo hagas, ten presente una estrategia para librarte de ella. La deuda supone pagar intereses y si lo podemos evitar pues mucho mejor.

Define lo qué es más importante para ti, da prioridad a las cosas. ¿Prefieres hacer un viaje y luego tener problemas para pagar los recibos? Seguramente la mejor decisión es no gastar si tenemos obligaciones que pagar. Las cosas de ocio deben pagarse con dinero que no se necesite a corto plazo. Ten la seguridad de que gastas dinero en lo que crees es más importante. Eso te ayudará a eliminar los gastos que no sean vitales. Es importante medir constantemente tu satisfacción. Evalúa si tus gastos te dejan más o menos satisfecho. Si gastas mucho dinero pero no te compensa, es mejor que te lo pienses dos veces antes de sacar el dinero.

Busca eliminar la deuda cuando sea posible. No pierdas tiempo. Si tienes dinero, liquida la letra y libérate de una carga importante, verás cómo te sientes mucho mejor. Tampoco pienses primero en la deuda que tenga los intereses más altos, ataca primero la que tenga menor valor absoluto. Eso hará que puedas ver el resultado de tu acción y te proporcionará mayor motivación para eliminar las demás.

Planea bien tu futuro, pero recuerda que al definir tus objetivos, estos deben ser específicos, realistas, mensurables, orientados a acciones y alcanzables en un espacio de tiempo definido. Recuerda que por mucha planificación siempre tendrás gastos de emergencia, estos son inevitables. Deja siempre separado una parte de tu sueldo para cubrirlos. Cuando logres guardar algún dinero, abre una cuenta en la caja de ahorro y deposita cada vez que puedas tus ahorros. Así te será mucho más sencillo no gastar con lo que sobró.