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Productos financieros

fondos inversión colectivos Fondos de inversión colectiva
Si disponemos de algunos ahorros y queremos rentabilizarlos invirtiendo en fondos de inversión, podemos invertir a título particular, siendo simplemente nuestros ahorros los que invertimos o podemos optar por fondos de inversión colectiva. Estos fondos reúnen a grandes grupos de pequeños inversores, con lo que tienen acceso a una mayor variedad de productos de inversión que los inversores particulares. Como lo que se comparte es una cartera variada, los inversionistas disminuyen el riesgo de la inversión y tienen mayor acceso a administradores profesionales que realicen la gestión de sus fondos. Es por ello que, para los inversores novatos, los fondos colectivos más populares son un buen lugar para invertir.

Existen tres tipos principales de fondos de inversión colectiva:
- Fondos de acciones: en los que se adquieren las acciones de empresas o corporaciones.
- Fondos de bonos: se adquieren los bonos emitidos por corporaciones, gobiernos u otro tipo de entidades.
- Fondos del mercado monetario, en los que se adquieren bonos a corto plazo y otro tipo de préstamos.

Si estamos pensando en invertir en un fondo de inversión colectiva, deberemos prestar atención a una serie de puntos:
- Folleto del fondo, donde se recoge la estrategia del mismo y los valores en los que se invierte.

- Tipo de fondo: Dependiendo del tipo de inversor que seamos, es decir, del riesgo que queramos asumir, de la rentabilidad que esperemos obtener, etc., nos interesará más un tipo de fondo que otro, con lo cual deberemos optar por aquel que más coincida con dicho perfil.

- Comisión de gestión: Otra ventaja de los fondos colectivos es que esta comisión se comparte entre todos los inversores, que suele ser un tanto por ciento de la ganancia del fondo. Normalmente oscilan entre el 1 y el 1.5%, y deberemos tener en cuenta que, cuanto menor sea la comisión, mayor será nuestra ganancia.

cuenta bancaria Cómo dar de baja una cuenta bancaria
Si vas a cualquier entidad financiera te podrás abrir una cuenta. ¿Pero es igual de fácil darla de baja? Lo cierto es que el proceso para cancelar una cuenta bancaria y los trámites para hacerlo son engorrosos. El consentimiento de todos los titulares y la verificación de que no hay compromisos pendientes con el banco son las claves fundamentales para poder cancelar una cuenta de manera definitiva.

Los trámites de cancelación de una cuenta pueden variar en función de la entidad o la situación personal. En la mayoría de casos al intentarlo aparecen cláusulas que dificultan la tarea, al final siempre tenemos que ir en persona a la oficina correspondiente, en otros casos pueden darse gastos inesperados, como los porcentajes de los costes de mantenimiento anual o las comisiones por cancelación anticipada.

Lo primero que debes hacer es acudir personalmente al banco o llamar a la oficina donde se abrió la cuenta. Quizás puedas tramitar la cancelación enviando un escrito o puede que sea suficiente rellenando un formulario específico. Pero, en general, las entidades exigen la presencia física del interesado para comprobar su identidad y resolver las cuestiones prácticas, como la entrega de las tarjetas o las libretas. No olvides que te devuelvan el saldo si queda algo.

Verifica antes que nada que no haya deudas con el banco ni compromisos pendientes. Suele pasar que haya cuotas por pagar en las tarjetas, transferencias programadas o débitos automáticos por domiciliación de facturas, en todos esos casos no se podrá dar de baja la cuenta. Respecto a las facturas y las transferencias, lo mejor es gestionar el cambio antes de cerrar la cuenta para evitar problemas futuros.

Recuerda solicitar que no te ingresen la nómina en esa cuenta, esto no deben suponer un problema. Piensa que cancelar una cuenta es lo mismo que rescindir un contrato, un acuerdo entre el cliente y el banco. Por lo que deberás estudiar las obligaciones contractuales para dar por finalizada la relación.

Siempre que no haya compromisos pendientes, los bancos no suelen penalizar a los clientes por cancelar sus cuentas, pero muchos cobran los gastos de gestión y la parte proporcional al coste de mantenimiento anual de la cuenta. Intentan exprimirte al máximo tus ahorros, siempre en beneficio de ellos. Es curioso, pero tener dinero cuesta dinero.

Finalmente, para dar de baja una cuenta, será necesaria la firma del titular. Si la cuenta pertenece a varios, tiene que figurar el consentimiento por escrito de todos. Para evitar errores, es recomendable solicitar en el banco un comprobante de la cancelación de la cuenta; un documento escrito que refleje que la relación contractual ha terminado. Ya eres libre de ingresar tu dinero en otro sitio o guardarlo bajo el cochón.

fondos inmobiliarios1 Fondos de inversión inmobiliarios
Se denominan fondos de inversión inmobiliarios a aquellos en los que se invierte en la compra de inmuebles para ser después alquilados. Los inmuebles pueden ser viviendas, locales comerciales, garajes, oficinas, etc. y deben permanecer en el fondo al menos cuatro años desde que han sido comprados. Cada fondo debe estar compuesto por un mínimo de siete inmuebles cuyo valor individual sea, como máximo, del 20% del patrimonio del fondo.

Estos fondos pueden ser de tres tipos:

- De viviendas: En los que todo el patrimonio del fondo está constituido por viviendas.

- Mixtos: En ellos al menos un 50 % debe ser invertido en viviendas y el resto en otro tipo de inmuebles autorizados.

- Libres: Se puede invertir en cualquier tipo de inmueble, sin ninguna limitación.

Estos fondos no se valoran según un índice determinado, sino mediante valores de tasación que se realizan una vez al mes. Si los inmuebles están vacíos el valor es el valor de mercado en venta y si están alquilados el valor es el menor de los dos valores que se obtengan entre el anterior valor o el valor de la capitalización de las rentas del alquiler. El reembolso se realiza una vez al año y debe solicitarse quince días antes de la fecha en la que se quiera recibir.

Como en cualquier fondo, en este tipo también se abonan una serie de comisiones por gestión del fondo, mantenimiento y compraventa del mismo y por suscripción y reembolso.

Debemos tener en cuenta que este tipo de fondos son una inversión a largo plazo, en el que no podemos esperar obtener beneficios rápidamente sino a lo largo del tiempo. Las condiciones en las que se produce el reembolso de los beneficios son muy estrictas para evitar especulaciones.

avalista Avalistas: garantía de cobro
Cuando solicitamos un préstamo por una cantidad importante, como un préstamo hipotecario, suele ser normal que la entidad que nos va a conceder el préstamo nos pida, además de otro tipo de garantías, un avalista.

Esto se debe a que, con la figura del avalista, el banco o caja se garantiza el cobro del préstamo, ya que si, por cualquier circunstancia, nosotros no pudiéramos hacer frente al pago, el avalista pasaría a ser responsable del mismo, teniendo la misma responsabilidad que quien solicitó el préstamo.

Si se trata de una hipoteca, la entidad bancaria normalmente nos soliciatrá un avalista si la cantidad de dinero que pedimos es mayor del 80% del valor de tasación del inmueble. Como el banco piensa que sólo la vivienda no cubre el valor del préstamo, necesita una persona que avale esta operación y que garantice el cobro.

En el caso de otros préstamos, nos solicitarán un avalista si el banco no está muy seguro de que podamos hacer frente al pago total del mismo por diferentes circunstancias, como, por ejemplo, que no tengamos cierta antigüedad en el puesto de trabajo, o porque nuestro contrato sea temporal y no indefinido o si no podemos demostrar una fuente de ingresos regular, como ocurre en el caso de los autónomos.

Normalmente, cuando se produce el impago de una de las cuotas de la hipoteca o préstamo, el banco se dirige primero al hipotecado para comunicarle el hecho. Sin embargo, también puede darse el caso de que, ante la falta de pago, el banco se dirija directamente al avalista ya que es quien garantizó el pago del préstamo, actuando contra sus bienes al igual que contra los del hipotecado.

fondos de inversion Fondos Eurostoxx
Los fondos Eurostoxx permiten invertir en las empresas más fuertes de la zona euro sin exponerse a la renta variable. Es una opción menos arriesgada que invertir directamente en bolsa, se recomienda para tiempos de inestabilidad económica. Sin embargo tiene ciertos inconvenientes, como por ejemplo conlleva unos gastos y comisiones superiores que pueden llegar a ser de hasta el 5%. Aceptan suscripciones desde 100 euros, pero se recomienda depositar un mínimo de 3.000 euros.

Los pequeños ahorradores ya pueden destinar parte de su capital en empresas sin asumir los riesgos propios de la renta variable a través de los fondos de inversión basados en el índice Eurostoxx. Este índice de referencia en el viejo continente está compuesto por los 50 valores de mayor relevancia, en su formación encontramos compañías procedentes de Austria, Bélgica, Finlandia, Francia, Alemania, Italia, Luxemburgo, Países Bajos y España.

El plazo de permanencia óptimo para obtener una rentabilidad interesante es de entre tres y siete años. Por lo que está dirigido a un perfil de inversor conservador que no necesita el dinero a corto y piensan en ganancias a largo plazo. Los Eurostoxx son ideales para inversores que desean tener una cartera diversificada, sin tener que arriesgar los ahorros en una apuesta bursátil que puede llegar a tener perdidas. Además, estos fondos solamente se posicionan en empresas de alta solvencia, que serán las que mejor comportamiento desarrollen a medida que los mercados vuelvan a estabilizarse. Además, no es necesario hacer coberturas del mercado de divisas, ya que la moneda es el euro.

Estos fondos europeos también se ofrecen bajo el formato de fondos garantizados. Los Eurostoxx tienen algunas desventajas que conviene conocer antes de invertir en ellos: comisiones y gastos importantes, inversiones en empresas europeas menos conocidas que las nacionales, elevada volatilidad y plazos de permanencia duraderos.

estudiante ordenador portatil Préstamo de portátiles para estudiar en la universidad
En la actualidad es casi imprescindible tener un ordenador o un portátil para estudiar en la universidad. La mayoría de las universidades españolas ofrecen a sus estudiantes un servicio de préstamo individual de ordenadores portátiles a través de sus bibliotecas. Este recurso es completamente gratuito siempre que se use con fines puramente académicos, siempre como una herramienta de apoyo aprendizaje y la investigación. Todos los alumnos matriculados pueden acceder al préstamo de estos equipos y hacer uso de ellos durante un tiempo limitado del campus.

El ordenador es un instrumento básico para realizar trabajos, pasar apuntes y otros materiales de estudio, es indispensable para acceder a Internet y con ello a todas las fuentes de información disponibles que facilitan en gran medida el aprendizaje y apoyan al estudiante en su proceso educativo. Sin embargo, no todos los estudiantes tienen recursos económicos suficientes para disponer de su propio equipo. Para facilitar la actividad académica, las bibliotecas universitarias incorporan el préstamo individual de ordenadores portátiles.

El servicio de préstamo de portátiles funciona de forma similar al de préstamo de libros, pero con la diferencia que el equipo no te lo puedes llevar a casa. El interesado debe solicitarlo en los mostradores de las bibliotecas y presentar la documentación requerida para identificarse. Con el ordenador podrá acceder a recursos de información online relacionados con el aprendizaje, la docencia y la investigación, o para utilizar aplicaciones informáticas básicas que le permitan crear, editar o guardar documentos y contenidos de estudio.

Por otro lado, existe la posibilidad de requerirlo durante más tiempo o poderlo llevar a casa. Para eso los alumnos deberán adquirir su propio ordenador. Puedes solicitar el Préstamo Avanza para jóvenes y universitarios, se trata de una ayuda para financiar la adquisición de equipamiento informático y la conexión a Internet para jóvenes (de 18 a 35 años) y estudiantes matriculados en centros españoles de estudios universitarios. Tienes tiempo hasta el 31 de diciembre. El préstamo puede ser hasta del 100% del valor con un máximo de 3.000 euros, tiene un plazo de amortización de 5 años con un tipo de interés del 0%.

tarjetas credito gratis Tarjetas de crédito gratuitas
Cuando contratamos una cuenta bancaria, ésta suele llevar aparejada una tarjeta de crédito y otra de débito. Normalmente no pagamos comisiones por la tarjeta de débito, pero sí por la tarjeta de crédito. Si podemos negociar con el banco dichas comisiones, podremos librarnos de ella, o podemos optar por no aceptar la tarjeta de crédito que nos ofrece el banco y aceptar otras que tienen la misma validez y que no nos van a suponer ningún coste anual. Te presentamos algunas de las tarjetas de crédito gratuitas que existen en el mercado en este momento, emitidas tanto por entidades financieras como por otro tipo de empresas:

- Visa Cepsa: Esta tarjeta, además de no tener ningún coste anual, tiene la ventaja de que te descuentas un 5% del importe del consumo de carburante que hagas en las estaciones de servicio CEPSA.

- Visa Race: Como la anterior no tiene cuota anual y tiene la ventaja de que con ella se pueden contratar seguros del Race y te devuelven un 3% del importe de consumo de carburante en cualquier gasolinera y te abonan un 1% anual en todas tus compras.

- Mastercard, de Pepepeople: Es gratuita y te permite aplazar el pago de las compras desde un importe de 30 euros al mes.

- ING Direct: Para acceder a la tarjeta gratuita deberemos domiciliar la nómina en ING, pero nos ahorramos las comisiones.

- iBanesto: También es necesario domiciliar la nómina en la entidad, pero gracias a ello obtendremos una tarjeta sin cuota de mantenimiento y bonificada en cuanto a los gastos de emisión y renovación de la misma.

- MBNA AvantCard: Si la contratas por Internet no tiene cuota anual. Con ella se pueden aplazar las compras hasta dos meses sin intereses. También, por cada compra, se acumulan puntos que se pueden cambiar por regalos.

Eso sí, antes de contratar cualquier tarjeta de crédito, es necesario leerse bien la letra pequeña en lo que respecta a los intereses de compras aplazadas, para evitar sustos en el futuro.