
La crisis y el desempleo han hecho que muchas familias no puedan hacer frente a sus deudas. El descenso en los ingresos lleva a hacer malabares con los números pero, en ocasiones, por mucho que recortemos gastos, no llegamos a poder pagar todos los recibos de primeros de mes, especialmente aquellos correspondientes a la hipoteca y créditos personales contratados antes de la crisis.
Si no podemos obtener más ingresos y la familia o los amigos no pueden ayudarnos, nos planteamos el solicitar un crédito para abonar los demás. Esta estrategia, aunque nos puede ayudar a salir del paso, también aumenta en gran medida nuestro nivel de endeudamiento, por lo que, si nos decidimos a seguirla, debemos tener en cuenta varios aspectos importantes.















