
La mayoría de nosotros dedicamos una gran parte de nuestros ingresos mensuales a satisfacer el pago de préstamos como la hipoteca y otros préstamos personales. Por ello, si por cualquier circunstancia dejamos de percibir nuestros ingresos mensuales, nos podemos encontrar con el problema de no poder hacer frente a dichos pagos. ¿Qué hacer en estos casos?
En primer lugar, debemos tener en cuenta que dejar de pagar las cuotas es la última opción que podemos contemplar, ya que ello nos llevaría a perder nuestra casa o el bien que adquirimos con el préstamo, el embargo de nuestra nómina o pensión, tener que hacer frente al pago de la deuda más los intereses de demora, entrar en listas de morosos y hacer que los avalistas, si los ha habido, respondan con sus bienes.




























































