Cláusulas de penalización en contratos de telefonía
Contratar un servicio de telefonía móvil o de Internet es muy sencillo, basta una llamada telefónica para realizar todos los trámites y darse de alta. Los problemas vienen cuando queremos darnos de baja del servicio contratado, momento en el que nos podemos topar con las cláusulas de penalización.

Dichas cláusulas consisten en que, para poder favorecernos de una oferta, deberemos permanecer de alta con la compañía durante un tiempo determinado. Aunque es un práctica admitida, existen dos limitaciones en torno a las mismas:

– No pueden existir cláusulas de permanencia por un periodo excesivamente largo, normalmente que exceda de 12 meses.

– No se puede obligar al consumidor a pagar por adelantado una cantidad en concepto de penalización.

Las cláusulas más comunes con las que nos podemos encontrar en los contratos de telefonía e Internet son las siguientes:

– Cláusulas de permanencia que se aplican a ofertas especiales, por la cual la compañía establece una penalización si el consumidor abandona la compañía antes del plazo de permanencia determinado en el contrato. Dado que estas cláusulas se vinculan a la oferta, la compañía no puede reclamarnos ninguna penalización si decidimos abandonar la compañía porque se ha producido un cambio en los precios de dicha oferta.

– Cláusulas vinculadas a la financiación del terminal, es decir, que nos exigen un plazo de permanencia a cambio de ofrecernos un aparato de forma gratuita o a un precio más bajo del habitual. En este caso la penalización debe ser correspondiente al tiempo que hayamos permanecido en la compañía, es decir, que, a más tiempo, la penalización deberá ser menor.
Si no estamos de acuerdo con la penalización que nos quiere imponer la compañía, la mejor soluci8ón es acogerse a los tribunales de arbitraje, que serán quienes determinen la existencia de la penalización y, en su caso, el importe de la misma.