Cobro de facturas atrasadas
Si hay un problema al que se tienen que enfrentar hoy por hoy la mayoría de las empresas, sobre todo las PYMES es el hecho de les resulta muy difícil poder cobrar las facturas impagadas, lo que ha llevado a muchas empresas y a muchos autónomos a tener que cerrar sus negocios por no poder hacer frente a los pagos debido a estas deudas.

La situación se debe sobre todo a que estas empresas y autónomos desconocen cómo lograr cobrar sus facturas, porque sólo un pequeño tanto por ciento de las mismas conoce la nueva Ley de Morosidad. Esta ley faculta a las empresas a denunciar la falta de pago por parte de la Administración Pública una vez que hayan transcurrido 55 días sin haber podido cobrar una factura.

Anteriormente era necesario esperar a que se resolviera el conflicto por vía judicial, lo cual se podía alargar eternamente en el tiempo, pero ahora, una vez producida la denuncia, se establece el pago de la deuda como medida cautelar y además la Administración deberá hacerse cargo de las costas del juicio si la sentencia resulta favorable al empresario. De este modo se evitará, como venía ocurriendo hasta ahora, que se tardara en cobrar una factura más de cuatro años.

Por otra parte, anteriormente los plazos para hacer efectivas las facturas se fijaban entre proveedores y clientes, con lo cual se fijaba un plazo amplio que beneficiaba al cliente y perjudicaba al proveedor. Ahora, sin embargo, se establece la obligatoriedad de hacer efectivas las facturas en un plazo de 85 días hasta el 31 de diciembre de 2011.

En esta ley aparece también la figura del reclamo, que permite tanto a las patronales como a las organizaciones empresariales iniciar acciones para defender a sus asociados que se vean perjudicados por la morosidad de otras empresas o de los Ayuntamientos.