Cómo ahorrar dinero al imprimir
Tanto en casa como en la oficina es frecuente encontrar escritorios llenos de papeles con copias e impresiones. Antes de enviar un documento a la impresora, toma nota de estos consejos para elegir la mejor forma de ahorrar al imprimir. Si lo consigues estarás ayudando al planeta y ahorrando dinero al mismo tiempo.

Primero es fundamental elegir una impresora que se adapte a tus necesidades. Piensa bien el uso que le darás: qué cantidad de archivos tienes que imprimir, si necesitas impresiones a color o son suficientes en blanco y negro, con qué calidad requieres presentar las impresiones, etc.

Utiliza otros medios para guardar información. No todos los archivos necesitan estar en papel. Intenta primero de guardar la información en el disco duro de tu ordenador o archivarla en CDs, DVDs o pendrives para consultarla cada vez que lo necesites.

Imprime lo que realmente te sirva. Muchas veces el acto de imprimir es automático y es común tener la versión impresa de algo que no es relevante. Por ejemplo, no es necesario imprimir páginas web si siempre que encendamos el ordenador podemos volver a consultar ese sitio en Internet. Selecciona aquello que realmente te interesa imprimir y conviértelo al formato más adecuado para la impresión, con una letra al poder ser pequeña.

Utiliza la calidad de impresión adecuada. Para ello es importante conocer bien todas las funciones de la impresora, te puedes informar en el propio manual de uso, consulta acerca de las diferentes calidades de impresión que ella te ofrece. De esta manera, podrás seleccionar la adecuada para cada tipo de impresión. Esto sirve principalmente para elegir la más baja calidad en documentos que utilices como “borrador”.

El papel no se debe desperdiciar porque puede suponer un importante ahorro tanto económico como ecológico. Compra las hojas de acuerdo con la calidad que necesites. Además, si imprimes en las dos caras de la hoja reducirás el consumo de papel hasta la mitad.

Todos sabemos que la tinta es uno de los consumibles más costosos para la impresión. Por ello, lo más recomendable es probar con “Kits de recarga de tinta” o llevar los cartuchos a recargar a un comercio habilitado. No obstante, debes saber que esta posibilidad no es apta para todas las impresoras, ya que algunas marcas y modelos exigen el uso de cartuchos originales. Lo mejor es asesorarte antes de comprar una nueva impresora.