Existen parejas que no celebran San Valentín por considerar que es una fecha impuesta por los centros comerciales al equiparar el amor con el materialismo. Sin embargo, existen otras personas que sí son muy fieles a esta fecha y disfrutan comprando algún regalo especial para la pareja. En ese caso, son muchas las personas que toman en consideración el criterio del ahorro.

Un San Valentín económico

En primer lugar, como en cualquier otra celebración antes de hacer un regalo tienes que marcarte un presupuesto sobre cuánto estás dispuesto a gastar. Fijarte una cantidad te ayuda a tener un criterio a la hora de elegir un producto. Por otra parte, aunque regalar flores en San Valentín puede ser un gesto muy romántico, en realidad, y dado que cualquier momento es bueno para demostrar el amor, deja este gesto para cualquier otra fecha del calendario. El precio de las flores sube en San Valentín.

Puedes aprovechar la temporada de rebajas de invierno para hacer algunas compras a un precio más económico y preparar tus regalos de San Valentín. Cambia los regalos materiales por símbolos emocionales que son más propicios para decir te quiero y expresar el afecto. Por ejemplo, puedes escribir una carta de amor para tu pareja, componer un poema inspirado en vuestra historia, preparar un mural con vuestras fotografías, levantarte más temprano para prepararle un desayuno especial…

Deja volar tu imaginación para encontrar tu fórmula personal de decir te quiero sin gastar dinero. También puedes sumarte a la moda del do it yourself para crear algo personalizado.

Además, también puedes sustituir la compra de regalos materiales por la organización de un plan concreto a través del cual compartir tiempo con la pareja. El tiempo es uno de los mejores regalos que puedes ofrecer a alguien.

Cómo ahorrar dinero en los regalos de San Valentín

Regalos útiles y prácticos

Utiliza el criterio de la utilidad para hacer tus compras de San Valentín. Piensa en algo que tu pareja necesite de verdad. Puedes pedirle que te dé ideas para facilitarte el camino. Puede parecer menos romántico pero también es mucho más práctico.