Cómo ahorrar en las vacaciones familiares
Llega el verano y todos estamos deseando tener vacaciones. Y, aunque dejar de trabajar por un tiempo con todo lo que ello implica (no tener que madrugar, poder disfrutar más de los niños, tener tiempo libre para nuestras aficiones, etc.) está muy bien, nos parece que las vacaciones son menos si no salimos unos días fuera de casa, a disfrutar con la familia.

Sin embargo, vivimos tiempos difíciles en los que se hace necesario controlar los gastos, sobre todo aquellos que no son imprescindibles, como las vacaciones. Pero eso no quiere decir que tengas que renunciar a ellas por completo. Siguiendo algunas pautas de ahorro, podrás irte de vacaciones con tu familia sin que ello suponga la ruina. Aquí tienes una serie de consejos prácticos que pueden ayudarte a no gastar demasiado en vacaciones.

Alternativas asequibles

Cómo ahorrar en las vacaciones familiares
Lo primero que has de preguntarte es cuál es realmente el motivo que te mueve a irte fuera con tu familia a pasar las vacaciones. Si el objetivo es descansar y disfrutar de los tuyos, te darás cuenta de que no necesitas grandes cosas ni lujos para lograrlo.

Comienza por buscar el destino, un lugar que esté cerca (para que resulte más barato), que sea cómodo y que tenga entretenimiento para todos los miembros de la familia y todas las edades. Reserva con antelación y seguro que te resultará más económico. Una buena idea, si vas a la playa, es alquilar un apartamento, en lugar de ir a un hotel. Será más barato y también ahorrarás en comida, ya que podrás cocinar.

Otras alternativas económicas para irse de vacaciones son alojarse en un camping (una idea muy divertida para los niños), hacer un intercambio de casas (una opción cada vez más frecuente en nuestro país; encontraras páginas web especializadas que te ayudarán). Y, por último, siempre nos quedará el pueblo. Ir a la casa familiar es una estupenda opción de vacaciones: es barato y los niños podrán disfrutar de un entorno natural y más seguro que en la ciudad.