Cómo comprar una plaza de garaje
Para algunos es una necesidad, para otros una inversión. Pero lo cierto es que para los propietarios de vehículos es cada vez más necesario disponer de una plaza de garaje donde aparcarlo con comodidad, sin perder el tiempo buscando sitio por la calle. El parque de automóviles aumenta, a la vez que disminuye el de aparcamientos en las vías públicas. Además en muchas ciudades, el estacionamiento está limitado por tiempo. Ante esta situación, la única solución para consiste en comprar o alquilar una plaza de garaje. A parte, invertir en un aparcamiento tiene un rendimiento asegurado y un tratamiento fiscal diferente.

Algunos las adquieren para uso personal, pero también puede optar por comprarla para su posterior arrendamiento o venta. Con ello, se realiza una inversión inmobiliaria. Lo bueno es que supone un desembolso inicial relativamente, tiene unos costes de mantenimiento mínimos y el riesgo de depreciación es muy reducido. La tendencia desde hace más de diez años es que suban de precio y parece que no va a parar.

En caso de querer hacer negocio, los beneficios se obtienen de la transmisión o alquiler, muchas veces si se hace entre particulares se entrega sin factura y no se declara a Hacienda. Sin embargo, hay que hacerlo de manera legal y declararlo en el IRPF como ingresos devengados del alquiler mensual a un arrendatario: una plaza de garaje tributa como rendimiento de capital inmobiliario, del mismo modo que lo hace una vivienda. Es interesante saber que disponer de una plaza en propiedad supone también poder deducir las cuotas del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), los gastos de amortización anual, los de la comunidad de usuarios y los derivados del mantenimiento.

En cualquier caso, lo importante para obtener una buena rentabilidad es elegir bien la zona donde se invertirá. Lo más recomendado son los barrios céntricos o el casco antiguo de las ciudades, donde es casi imposible encontrar sitio para estacionar. Tampoco olvides que si se destina la plaza al alquiler, tras acordar el precio con un arrendatario, se debe proceder a formalizar el contrato.