Cómo dar de baja una cuenta bancaria
Si vas a cualquier entidad financiera te podrás abrir una cuenta. ¿Pero es igual de fácil darla de baja? Lo cierto es que el proceso para cancelar una cuenta bancaria y los trámites para hacerlo son engorrosos. El consentimiento de todos los titulares y la verificación de que no hay compromisos pendientes con el banco son las claves fundamentales para poder cancelar una cuenta de manera definitiva.

Los trámites de cancelación de una cuenta pueden variar en función de la entidad o la situación personal. En la mayoría de casos al intentarlo aparecen cláusulas que dificultan la tarea, al final siempre tenemos que ir en persona a la oficina correspondiente, en otros casos pueden darse gastos inesperados, como los porcentajes de los costes de mantenimiento anual o las comisiones por cancelación anticipada.

Lo primero que debes hacer es acudir personalmente al banco o llamar a la oficina donde se abrió la cuenta. Quizás puedas tramitar la cancelación enviando un escrito o puede que sea suficiente rellenando un formulario específico. Pero, en general, las entidades exigen la presencia física del interesado para comprobar su identidad y resolver las cuestiones prácticas, como la entrega de las tarjetas o las libretas. No olvides que te devuelvan el saldo si queda algo.

Verifica antes que nada que no haya deudas con el banco ni compromisos pendientes. Suele pasar que haya cuotas por pagar en las tarjetas, transferencias programadas o débitos automáticos por domiciliación de facturas, en todos esos casos no se podrá dar de baja la cuenta. Respecto a las facturas y las transferencias, lo mejor es gestionar el cambio antes de cerrar la cuenta para evitar problemas futuros.

Recuerda solicitar que no te ingresen la nómina en esa cuenta, esto no deben suponer un problema. Piensa que cancelar una cuenta es lo mismo que rescindir un contrato, un acuerdo entre el cliente y el banco. Por lo que deberás estudiar las obligaciones contractuales para dar por finalizada la relación.

Siempre que no haya compromisos pendientes, los bancos no suelen penalizar a los clientes por cancelar sus cuentas, pero muchos cobran los gastos de gestión y la parte proporcional al coste de mantenimiento anual de la cuenta. Intentan exprimirte al máximo tus ahorros, siempre en beneficio de ellos. Es curioso, pero tener dinero cuesta dinero.

Finalmente, para dar de baja una cuenta, será necesaria la firma del titular. Si la cuenta pertenece a varios, tiene que figurar el consentimiento por escrito de todos. Para evitar errores, es recomendable solicitar en el banco un comprobante de la cancelación de la cuenta; un documento escrito que refleje que la relación contractual ha terminado. Ya eres libre de ingresar tu dinero en otro sitio o guardarlo bajo el cochón.