Cómo hacer un presupuesto mensual
Llega el día veinte del mes, pides el recibo en el cajero y te asustas al comprobar que te quedan cincuenta euros en la cuenta. Preocupado, te preguntas dónde ha ido todo el dinero de tu nómina, por lo que pides el extracto de tu último mes y te das cuenta de la cantidad de gastos de los que ni siquiera te acordabas. Para que esto no te vuelva a suceder, lo ideal es hacer un presupuesto mensual.

Lo primero que debes hacer es conocer todos tus gastos, tanto los fijos como los variables, así que toma una hoja de papel y un bolígrafo y apuntalos todos. Una vez que los tengas, agrúpalos de la siguiente manera:

– Gastos fijos principales, que son la hipoteca o el alquiler y las cuotas de préstamos o tarjetas de crédito que pagues mensualmente.

– Gastos fijos secundarios, aunque no menos importantes, como son el agua, la luz, el teléfono, el seguro médico y la alimentación. Calcula cuánto gastas al mes en comida, sumando la compra del supermercado como los gastos de restaurante si comes fuera los días laborales.

– Gastos variables, como el ocio, la ropa, el transporte (gasolina o abono transporte…) En este apartado tienes que apuntar todos los gastos por pequeños que sean, porque es la partida que más sorpresas da. Al escribirlo te das cuenta de cuánto gastas al mes, por ejemplo, en video juegos o en libros.

– También debes agregar una partida dedicada a imprevistos. Si no la utilizas, ese mes habrás conseguido ahorrar algo, y si te surge algún gastro extra, no tendrás que retirar el dinero de los grupos anteriores.

– Recuerda que el presupuestos debe ser para todo el mes y debe ser realista. Ponlo en un lugar visible, como en la puerta de la nevera o en un corcho y ajústate a él. Así, el mes próximo, no te asustará el recibo del cajero.