Cómo negociar las comisiones con los bancos
Cuando abrimos una cuenta bancaria, adquirimos tarjetas de crédito o realizarmos operaciones con nuestro banco, nos suelen cargar una comisión por dichas operaciones. Estamos acostumbrados a ellos y nos resignamos a pagarlas. Sin embargo, debemos saber que podemos negociar dichas comisiones.

Aunque no nos lo parezca, los directores de banco tienen margen de actuación frente a dichas comisiones.

En las comisiones sobre las cuentas bancarias tenemos derecho a protestar sobre cualquier comisión que nos parezca abusiva o arbitraria. Los bancos nos pueden eliminar esas comisiones sobre todo si nosotros negociamos la domiciliación de la nómina en dicha cuenta.

En los cheques, podemos indicar si se trata de pagos profesionales por trabajos realizados y, en ese caso, intentar suprimir las comisiones.

Las tarjetas de crédito tienen comisiones por mantenimiento. Si somos usuarios habituales de las mismas y realizamos muchas operaciones con ellas, podemos pedirle al banco que nos quite la comisión debido a los ingresos adicionales que el banco obtiene cuando nosotros utilizamos la tarjeta.

Y no debemos olvidarnos de que podemos negociar también con la hipoteca. Recordemos que al banco, en el fondo, lo que le interesa es tener buenos clientes que utilicen sus productos y paguen regularmente sus recibos. Debemos abandonar esa actitud con la que nos acercamos a las entidades bancarias a solicitar una hipoteca y tener en cuenta que estamos entablando una negociación en que nosotros deseamos un producto y al banco le interesa que lo contratemos. Podemos negociar las condiciones también si ya tenemos una hipoteca con dicho banco y nos ofrecen mejores en otra entidad. En este caso debemos recordar que si nuestro banco iguala la oferta, según la ley no podemos cambiar la hipoteca de entidad.