Cómo reclamar contra un banco
A menudo parece que los bancos y cajas tienen carta blanca para hacer lo que quieran, pueden cobrarnos comisiones abusivas sin que podamos evitarlo o vendernos productos que esconden cláusulas engañosas sin que podamos hacer nada, pero no es así, porque, como ante cualquier organismo, los particulares también tenemos derecho a reclamar contra un banco.

El primer paso que deberemos dar es intentar resolver nuestra queja es comunicarla a los empleados de la sucursal e intentar resolverla con ellos. Si de ese modo no podemos solucionar nuestro problema, deberemos presentar una queja ante el Servicio de Atención al Cliente del banco, redactando un escrito donde expliquemos los motivos de nuestra reclamación. Por ley, todas las entidades bancarias deben están obligadas a disponer de servicio de atención al cliente.

Si el banco ha rechazado la reclamación, o la ha resuelto de forma no satisfactoria para nosotros, o no la ha resuelto en el plazo de dos meses desde que presentamos el escrito, la siguiente instancia a la que debemos dirigirnos es el Servicio de Reclamaciones del Banco de España, que es el órgano encargado de atender las quejas relacionadas con depósitos, préstamos o hipotecas.

Si nuestra queja se refiere a fondos de inversión, una operativa de mercado o una Oferta Pública de Venta (OPV), nos deberemos dirigir a la Comisión Nacional de Mercado de Valores (CNMV). Finalmente, si nuestra queja es en relación a contratos de seguros y planes de pensiones, reclamaremos ante la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones.

En cualquier caso debemos recordar que la resolución del Banco de España no es vinculante para el banco, por lo que, aunque se reconozca una mala práctica, el banco o caja contra el que reclamamos puede no cumplir la resolución, en cuyo caso deberemos dirigirnos a la vía judicial.