Cómo renunciar a la Presidencia de la Comunidad de Vecinos
Cuando nos convertimos en propietarios de una vivienda, a no ser que se trate de un chalet unifamiliar, pasamos a formar parte de una Comunidad de vecinos, lo cual supone que, según la Ley de Propiedad Horizontal, podemos ser candidatos a ostentar el cargo de Presidente de la Comunidad. Si somos designados para ello, la ley es clara. El nombramiento durará un año y no es posible renunciar al mismo, y la elección se suele realizar por sorteo o por turnos, por lo cual, antes o después, nos tocará ser presidentes.

Sin embargo, existen una serie de supuestos en los cuales se pueden renunciar a ser Presidente de la Comunidad:

– Si el propietario designado como presidente no reside en la comunidad, es decir, que o bien su vivienda estuviera vacía o arrendada.

– Por ser un vecino de edad avanzada.

– Por tener una enfermedad que le impida desarrollar convenientemente las funciones de su cargo.

Si concurren en el presidente electo alguno de estos supuestos, el primer paso es renunciar al cargo ante la Junta de Propietarios, aduciendo la causa por la que no puede desempeñarlo. Si la Junta acepta dicha renuncia, se procede a la elección de un nuevo presidente y termina el procedimiento.

Sin embargo, hay casos en los que la renuncia no es aceptada por la Junta de Propietarios, en cuyo caso el vecino designado deberá solicitar que se acepte su renuncia mediante un procedimiento judicial en el que deberá aportar las pruebas para apoyar su pretensión.

Debe hacerlo en el plazo de un mes desde que fue nombrado para el cargo y debe presentar el caso ante el Juzgado de Primera Instancia competente para el mismo. Tras el nombramiento del presidente interino, si el juez acepta las circunstancias que manifiesta el electo, ordenará la convocatoria de una junta de propietarios