Cómo tributan los planes de pensiones en el IRPF
Los planes de pensiones nos sirven como instrumento de ahorro a largo plazo, ya que el dinero que vamos invirtiendo en ellos lo podremos utilizar cuando nos jubilemos, para complementar la pensión de la Seguridad Social. Para incentivar dichos planes de pensiones, se les ha concedido una fiscalidad muy ventajosa, es decir, que el dinero que aportemos a dichos planes sirve para reducir directamente la parte general de la base imponible del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, por lo que con dichos planes podemos obtener un ahorro fiscal de hasta el 43%, siempre dependiendo de nuestros ingresos.

Las aportaciones que hayamos hecho en nuestro plan de pensiones durante el año 2009 van a hacer que se reduzca la base imponible general del IRPF, aunque sin que pueda llegar a ser negativa. Por ello existen unos límites a las cantidades que pueden reducir dicha base general, que se aplican individualmente a cada miembro de la familia. Los límites son:

– Con carácter general, 10.000 € al año.

– Si tenemos más de 50 años, 12.500€ anuales.

Si por ser nuestra base imponible menor que el total aportado al plan de pensiones no nos lo podemos deducir todo, el resto podremos irnos reduciéndolo en la base imponible de los cinco ejercicios siguientes de la renta.

Como estas aportaciones reducen la base imponible general, su influencia en nuestra declaración va a depender del tanto por ciento al que tributemos. Para alguien que posea rentas altas, el beneficio es mayor, ya que puede llegar a un 43% de beneficio fiscal si tributamos al porcentaje máximo. Si nuestro porcentaje es menor, el ahorro será menor, pero aún así conviene tener en cuenta que los planes de pensiones nos ayudan a pagar menos impuestos.