Cómo vender joyas de oro
Con la crisis han aparecido muchas tiendas que compran oro a particulares, una forma rápida de conseguir liquidez a cambios de unas valiosas joyas. El objetivo de este negocio es atraer a ahorradores con alguna pieza de valor y mucha necesidad de liquidez. Los clientes más habituales suelen ser mujeres que venden sus anillos, pendientes, collares o pulseras para conseguir dinero rápido y poder llegar a fin de mes. Se realizan las tasaciones de los objetos de forma rápida y permiten conseguir dinero con premura. Sin embargo, es importante saber que las valoraciones suelen estar muy por debajo de los precios oficiales de mercado.

Una de las opciones para vender es acudir a los establecimientos que ponen “Compro Oro”, centrados en la adquisición de joyas elaboradas con este preciado metal. Debes de saber que son negocios no regulados por ley, cuyo funcionamiento es adquirir oro a particulares, invertir para después reciclarlo y volverlo a poner en el mercado, a un precio muy superior al coste que han pagado.

El proceso suele ser sencillo, primero se rellena un formulario con todos los datos personales del interesado: nombre, apellidos, dirección postal, correo electrónico y número de teléfono. Se entregan las joyas, un experto realiza el proceso de tasación y en pocos días llaman el potencial vendedor para comunicarle la cantidad que se ofrece por sus piezas. Si acepta el precio, sólo deberá acercarse a la oficina para que le entreguen el dinero pactado. En caso contrario, la entidad le devolverá las mismas joyas que entregó.

Para calcular el valor de las piezas de oro, se tiene en cuenta la pureza y el peso de la joya. Respecto a la primera variable, la pureza del oro puede ser de 999 milésimas, que son los de mayor nivel o de 750 milésimas. En cuanto al peso, las piezas se catalogan según sus quilates. En el mercado pueden adquirirse joyas de 9, 10, 12, 14, 18, 20, 22 y 24 quilates. Las más cotizadas son las de 18 y 24 quilates.