
A pesar de las ayudas del Gobierno a las fábricas de automóviles, comprar un coche hoy dÃa sigue siendo caro. Tendremos que abonar el precio del coche, los impuestos, el mantenimiento, el combustible y un largo etcétera de extras que se verán reflejados en nuestro bolsillo, y eso si lo compramos al contado, ya que si, como la mayorÃa de nosotros, hemos de hacerlo mediante una financiera, a todos estos pagos hemos de añadirle la cuota de financianción.
Por ello quizá sea un buen momento de plantearnos otras opciones a la hora de adquirir un vehÃculo como es el renting.
El renting es mucho más ventajoso para los particulares. En esta modalidad, el contratante paga una cuota fija durante la duración del contrato y, durante este tiempo sólo deberá pagar el combustible, los peajes y los lavados, ya que todos los demás gastos corren a cargo de la empresa de renting.
En esta modalidad se puede escoger cualquier coche nuevo del mercado, aunque algunos ofrecerán más descuentos que otros. Es la empresa de renting quien se ocupa de la matriculación del vehÃculo, de repararlo en caso de averÃa e incluso hay empresas que gestionan las multas que podamos tener.
En el contrato figurarán unas condiciones adicionales, como el kilometraje máximo que podemos realizar al año y cuya superación conlleva una penalización.
De cara a Hacienda los empresarios y los autónomos pueden deducirse el 100% de las cuotas de renting del IRPF y el 50% del IVA, a menos que sea un vehÃculo de uso personal. Los particulares no tienen ese tipo de ventajas, ya que no serÃa un gasto empresarial.
Por todo ello, quizá sea conveniente coger la calculadora, hacer números y estudiar las distintas posibilidades que tenemos a nuestro alcance cuando de un vehÃculo nuevo se trate.
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