
Las compras de ropa de cara al otoño, el material escolar, los uniformes de los niños, los libros de estudio… compras y compras se acumulan haciendo que aumente el gasto hasta el punto que es difÃcil hacerle frente. Sin embargo, gracias a las compras a plazos podemos adquirir estos artÃculos sin tener que pagarlos en el momento, sino abonando una cantidad determinada durante un tiempo, de forma que, cuando haya terminado ese plazo, lo hayamos abonado totalmente.
Si nos decantamos por esta forma de compra, tendremos que estar, como siempre, atentos a la letra pequeña de aquello que firmemos, ya que aunque algunas opciones son realmente interesantes, otras nos pueden hacer que paguemos los artÃculos bastante más caros que si los hubiéramos comprado al contado.
Comprar a plazos es una buena opción si no nos recargan ningún interés al dividir el pago. Dada la difÃcil situación por la que atraviesan en este momento los comercios, no es difÃcil encontrar ofertas de compras a plazos sin que aumente la cantidad que pagamos. Si nos interesa el artÃculo, deberemos informarnos bien del coste de cada plazo, del tiempo que vamos a estar devolviéndolo y, sobre todo, del interés que nos pueden recargar en caso de que no podamos hacer frente al pago del mismo.
Si tiene intereses, deberemos ver cuánto suponen con respecto al precio que pagarÃamos si lo abonáramos en efectivo. Si la diferencia son unos pocos euros, la compra nos sigue saliendo rentable, pero si los intereses son muy elevados, podemos encontrarnos con una deuda a la que no podamos hacer frente.
Si finalmente decidimos optar por esta modalidad de compra, deberemos tener presente que es un gasto que nos va a llegar todos los meses, y contar con él a la hora de realizar el presupuesto mensual.


























































