
La cuesta de enero siempre es complicada y este año no lo está siendo menos. Con la crisis económica en apogeo y la mayorÃa de familias endeudadas, conviene tener en cuenta una serie de cuestiones para no sufrir más de la esperado. Las Navidades han pasado y los bolsillos se han quedado vacÃos.
Desgraciadamente, el año nuevo es sinónimo de incremento de precios en prácticamente todos los servicios básicos. AsÃ, sube el precio de la luz, el transporte ferroviario, el autobús, los servicios postales o los peajes de las autopistas.
Estas subidas, por pequeñas que nos puedan parecer, trastocan de lleno todos nuestros planes mensuales de ahorro. Ahora tenemos que planificar un nuevo presupuesto más amplio para cubrir las mismas necesidades que abarcabamos pocos dÃas atrás.
La mejor manera de conseguirlo es ajustando los ingresos a los gastos, algo complicado pero que no es imposible. Además, tenemos que hacer un esfuerzo e intentar ahorrar entre un 5 y un 10% del salario mensual.
Hay veces que estamos pagando por servicios que no utilizamos para nada. La pereza o la falta de atención nos nublan la vista y no somos capaces de recortar esos gastos tan importantes. El mantenimiento de una targeta que no utilizamos o la cuota del gimnasio al que nunca acudimos, son buenos ejemplos de lo que es despilfarrar el dinero inútilmente.
Otra manera de conseguir ahorrar es apagando todos los electrodomésticos y no dejarlos en stand by. Aunque nos pueda parecer una tonterÃa, al cabo del mes el ahorro que conseguirÃamos serÃa notable, pues un microondas consume 29 kWh al año, lo que cuesta aproximadamente 3 euros. Si a ello le sumamos la energÃa que gastan otros aparatos como el televisor, el equipo de música o el ordenador, la suma deja de ser una cifra ridÃcula y se convierte en un dato a tener muy en cuenta.


























































