Consejos para manejar un negocio familiar
Una de las formas para mediante la cual podemos crear un negocio es creando una sociedad familiar. Sin embargo, si nos decidimos a hacerlo, debemos tener en cuenta que esto conlleva ciertos riesgos, ya que a veces estas sociedades terminan en disensiones familiares irreconciliables porque no se ha sabido separa la familia de los negocios, lo que puede ser un gran obstáculo para el desarrollo del mismo y, si la cosa va demasiado lejos, la causa de su fracaso.

La principal ventaja de las sociedades familiares es que, si sabemos manejarlas, el funcionamiento de la misma y la toma de decisiones será muy fácil. Si no sabemos hacerlo, los problemas pueden llegar a ser constantes.

Por ello, antes de crear un negocio familiar es necesario discutir todos los puntos de vista, tanto laborales como administrativo, para tener claras las ideas de los distintos miembros de la familia. También deberemos repartirnos las tareas entre nosotros y separar siempre lo familiar de lo empresarial.

Debemos intentar prever desde el principio cualquier imprevisto que se pueda producir en el seno de la familia, como un divorcio o el fallecimiento de alguno de los familiares. También es necesario dejar claros los objetivos del negocio familiar y saber cuales son las aspiraciones de cada uno, para llevar todas a buen término.

Lo más importante, y también lo más difícil, es, una vez repartidas las responsabilidades del negocio, hacer que cada uno cumpla dichas funciones. En estos casos, aunque tratemos con miembros de nuestra familia, no debemos olvidar que se trata de cuestiones laborales, por lo que no deberemos introducir cuestiones personales en dichas conversaciones. Deberemos en todo momento ser respetuosos tanto con ellos como con el resto de nuestros empleados.