Contrato de fomento del empleo para personas con discapacidad
Con este contrato se permite facilitar el acceso al mercado de trabajo de aquellas personas que presentan algún tipo de discapacidad, para facilitar su integración social y su auto solvencia económica.

Las características que debe cumplir este contrato son las siguientes:

– Para poder acogerse a esta modalidad, las personas deben tener reconocido un grado de minusvalía igual o mayor del 33% o tener reconocida una pensión de la Seguridad Social en virtud de una incapacidad permanente en grado total, total, absoluta o gran invalidez. También pueden acogerse aquellos que tengan reconocida una pensión de jubilación por incapacidad permanente para el servicio.

Debe ser formalizado por escrito, y tanto el contenido del contrato como las posibles prórrogas del mismo deberán comunicarse al Servicio Regional de Empleo.

El contrato debe durar un mínimo de 12 meses y un máximo de tres años, y la jornada puede ser tanto jornada completa como jornada parcial.

Pueden contratar bajo esta modalidad todas las empresas que en los doce meses antes de la contratación de la persona con discapacidad no hayan finalizado ningún contrato indefinido ni por despido colectivo ni por despidos que hayan sido declarados improcedentes.

Cuando termine el contrato, el trabajador tiene derecho a percibir una indemnización de 12 días de salario por año de servicio o, la parte proporcional, en su caso.

Los incentivos para las empresas que contraten a personas con discapacidad son los siguientes:

– Si contratan a jornada completa a los trabajadores con discapacidad tendrán una bonificación de 291,66 euros/mes (3.500 euros/año) durante toda la vigencia del contrato que puede ampliarse a 341,66 euros/mes (4.100 euros/año) en determinados casos.

– Si el trabajador tiene 45 años o más o si es una mujer, la bonificación que corresponda se incrementará en 50 euros/mes (600 euros/año).

También existen incentivos para que estos contratos temporales se transformen en incentivos.