Contrato de obra o servicio determinado
En épocas de crisis como la actual, cae la contratación indefinida y se produce un aumento de los contratos por obra o servicio determinado, es decir, un contrato que se firma para realizar una obra o desempeñar un servicio, con autonomía y cuya duración sea incierta en el momento de la firma del contrato. Es en los diferentes convenios que firman los representantes sociales donde se recogen los trabajos o tareas que pueden cubrirse con estos tipos de contratos.

El contrato debe realizarse siempre por escrito y en él se debe detallar con precisión y claridad el trabajo que vamos a desarrollar. Tanto el contrato como las prórrogas que se acuerden entre las partes, se deben registrar en la oficina de empleo.

La duración del contrato es el tiempo necesario para realizar la obra o servicio. Si en el contrato se fija una duración o un término, se considera que ambos tienen carácter orientativo, porque no se puede estipular desde un principio la duración exacta. Si la duración del contrato es mayor de un año, tanto la empresa como el trabajador, si quieren rescindir el contrato, deben avisarlo con quince días de antelación.

La jornada de trabajo que desempeñaremos por este contrato puede ser tanto jornada completa como jornada a tiempo parcial. En ambos supuestos la duración de la jornada se debe recoger en el contrato.

Este tipo de contrato se transforma en contrato indefinido cuando se haya hecho de forma escrita y no se haya dado de alta al trabajador en la Seguridad Social en el plazo determinado por la ley o cuando, una vez que haya llegado el fin del contrato, se siga trabajando sin que ni el empresario ni el trabajador pidan el fin del contrato.