Contratos de prácticas en empresas
Los contractos de prácticas en empresas u organizaciones tienen como finalidad facilitar la práctica profesional adecuada al nivel de estudios cursados por personas con título universitario o de formación profesional de grado medio o superior o títulos reconocidos oficialmente que habiliten para el ejercicio profesional.

De esta manera, las personas que quieran entrar en el mundo laboral consiguen una experiencia profesional que le será de mucha utilidad para su futuro laboral. Para la empresa, el contar con trabajadores en prácticas supone una renovación constante de personal formado recientemente y con posibilidades, si responde a los intereses de la empresa, de quedarse en plantilla cuando finalice su período de prácticas. Las condiciones para poder trabajar como becario en una empresa son las siguientes:

– No pueden haber transcurrido más de cuatro años desde la terminación de los estudios.
– El puesto de trabajo deberá permitir la obtención de la práctica profesional adecuada al nivel de estudios cursados.
– El trabajador no podrá estar menos de seis meses ni exceder de dos años, dentro de cuyos límites los convenios colectivos de ámbito sectorial estatal.
– La jornada podrá ser a tiempo completo o a tiempo parcial.
– La retribución mínima de los trabajadores será la fijada en convenio colectivo para los trabajadores en prácticas. Dichas cuantías no podrán ser en ningún caso inferiores al salario mínimo interprofesional.
– El contrato deberá formalizarse por escrito, haciendo constar expresamente la titulación del trabajador, la duración del contrato y el trabajo a desempeñar durante las prácticas.
– Los contratos en prácticas con trabajadores con discapacidad dan derecho a una reducción del 50% en la cuota empresarial a la Seguridad Social por contingencias comunes.
– Si al término del contrato, el trabajador continuase en la empresa, no podrá concertarse un nuevo período de prueba.