Créditos pignoraticios para salir del paso
Para muchas familias españolas es muy difícil hacer frente a gastos imprevistos, dado que tienen muchas dificultades para llegar a fin de mes. Ante una de estas situaciones podemos utilizar joyas, obras de arte y otros bienes de valor para conseguir una financiación rápida. Esto es lo que se conoce como crédito pignoraticio.

Dicho crédito es un préstamo que se concede ofreciendo como garantía que se convierte en prenda joyas, muebles u otros objetos de valor. Aunque por su enrevesado nombre no lo parezca, es una práctica que realizan muchas familias, porque se trata de empeñar las joyas u otros objtetos, con la particularidad de que lo que hemos empeñado se queda depositado en el entidad de crédito como garantía de que vamos a satisfacer el préstamo. De ese modo, si no lo hacemos, la entidad tiene derecho a vender o subastar la pieza.

Este sistema existe en las casas de empeño y también en algunas cajas de ahorro, como el conocido Monte de Piedad. Son muchas las amas de casa que, en épocas de dificultadas, han acudido a él para conseguir algún dinero que las sacara del apuro y, cuando las cosas se solucionan, recuperar sus joyas.

Las ventajas de este sistema son que se trata de un crédito rápido, no es necesario justificar los ingresos generados por él, las joyas y otros objetos quedan perfectamente custodiados y es posible cancelarlo en cualquier momento.

Quizá el único inconveniente es que utilizamos objetos que, muchas veces, por encima de su valor económico tienen un gran valor sentimental e histórico, con el consiguiente riesgo de que sufran daños, aunque no es lo habitual.

Realizar esta operación es muy sencillo. Sólo es necesario depositar en una caja de ahorros bienes de valor para disponer de dinero en efectivo. No perdemos la propiedad de los bienes y podemos recuperarlos fácilmente o venderlos mediante subasta si así lo decidimos.