Deducción en IRPF por alquiler de vivienda habitual
Si vivimos en un piso de alquiler, aún nos podemos practicar la deducción correspondiente en la declaración de la renta que ya podemos presentar este año. En lo que respecta a esta deducción, existen unos límites según la renta que obtengamos, ya que no debemos olvidar que el IRPF es un impuesto progresivo, es decir que busca que, proporcionalmente, pague más el que más tiene.

Esta deducción se aplica a aquellos que viven de alquiler en la vivienda habitual. Para acogernos a dicha decución deberemos presentar un contrato de alquiler debidamente formalizado y que la vivienda sea nuestra vivienda habitual.

Mediante este apartado nos podemos deducir un 10,05 % de lo que hemos pagado en el período 2009 por el alquiler de vivienda habitual, siempre que la base imponible sea inferior a 24.020 euros. Esto significa que, si nuestra base imponible es superior a dicha cantidad, no podremos acogernos a dicha deducción.

En cuanto a quien alquila la vivienda, se contempla una reducción de carácter general del 50% del total de los costes que pueda ocasionar el alquiler de la vivienda. La reducción puede llegar al 100% si la hemos alquilado a personas que tengan entre 18 y 35 años y que tengan unos rendimientos netos del trabajo que nos superen los 7.236,60 euros.

Aparte de la deducción estatal, también tendremos que estar pendientes de la deducciones autonómicas, por si la Comunidad Autónoma en la que residimos ha estable alguna deducción adicional por alquiler, como han hecho Andalucía, Asturias, Illes Balears, Canarias, Cantabria o Madrid, entre otras. Es muy importante que revisemos este apartado dentro del programa PADRE, ya que dichas deducciones no se marcan automáticamente. También será necesario que las revisemos dentro del borrador que envía Hacienda, ya que puede haber contemplado sólo una deducción.