Deducción por vivienda habitual en el IRPF
Cuando nos referimos a la vivienda habitual, debemos recordar que, a efectos tributarios, se considera nuestra vivienda habitual aquella en la que nos vamos a vivir en un plazo no mayor de un año desde que la compramos y en la que vivimos durante un plazo mínimo de tres años, salvo en los caso en los que se producza algún hecho como el fallecimiento del contribuyente, matrimonio, separación, traslado laboral, etc.

Por este concepto, cada año que realizamos la declaración de la Renta tenemos derecho a una deducción de nuestra vivienda habitual por un importen máximo del 15% sobre 9.015 euros, cantidad en la que se incluyen los intereses y la amortización.

Esto se modificará en el año 2011, en la que la deducción por vivienda habitual se aplicará en función de la renta que de cada contribuyente, de modo que ya no tendremos derecho a dicha deducción si nuestras rentas son mayores de 24.107 euros anuales y se mantiene igual si nuestras rentas son inferiores a dicha cantidad, es decir, se pueden aplicar la reducción del 15% sobre los 9.015 euros, todas aquella rentas inferiores a 17.700 euros y desde este tramo hasta los 24.107 euros se irá reduciendo paulatinamente.

Será hasta la próxima declaración de la Renta, la correspondiente al año 2010 nos podamos beneficiar de las nuevas modificaciones introducidas por el Gobierno en la deducción por vivienda habitual para reactivar el sector inmobiliario y así ayudar a la recuperación económica. Por ello, todas las personas que compren una vivienda hasta finales del 2010 podrán beneficiarse de la actual deducción, la cual desaparecerá, tal y como la conocemos, para aquellas personas que se compren una vivienda a partir del 1 de enero del 2011. Por ello, si tenemos posibilidad quizá sea un buen momento para comprarnos una casa.