Deducciones fiscales para créditos
Cuando realizamos la declaración de la renta debemos comprobar que todo está correcto, aparte de contabilizar todos los ingresos, hay que fijarse que figuran las operaciones realizadas durante el año anterior para desgravar, ya que de ser así se puede pagar menos a Hacienda. Es importante saber que algunos créditos cuentan con deducciones fiscales. Los más conocidos son los destinados a la compra de vivienda. Pero también los que se destinan a la rehabilitación, construcción, ampliación o adaptación de la vivienda habitual también es posible beneficiarse para desgravar.

Los contribuyentes tienen más ventajas si el objeto principal es la reconstrucción del inmueble mediante la consolidación y el tratamiento de las estructuras, fachadas o cubiertas, siempre que el coste global de las operaciones de rehabilitación exceda el 25% del precio de adquisición. Por su parte, la ampliación de la vivienda habitual, el aumento de la superficie habitable mediante el cerramiento de una parte de forma permanente, tienen también derecho a desgravación fiscal. Mientras que los créditos concedidos por amigos y familiares para la compra de la vivienda también desgravan

El importe máximo de las inversiones con derecho a deducción asciende a 9.015 euros anuales. Por otro lado, la mayoría de las casas y pisos en España se consiguen mediante un crédito hipotecario. Para obtener su deducción, es necesario que la hipoteca se destine a la adquisición de la vivienda habitual y que cumpla una serie de requisitos: la residencia debe ser construida durante un plazo continuado de como mínimo tres años. También se debe entrar a vivir en ella de manera efectiva y con carácter permanente en un plazo no superior a doce meses desde la fecha de compra o terminación de las obras. Sin embargo, sólo las rentas inferiores a 24.000 euros accedan a esta ventaja.