El contrato de relevo, pasar el testigo a los más jóvenes
Este contrato es el que se celebra con un trabajador que esté desempleado o que esté contratado por la empresa con un contrato de duración determinada para sustituir parcialmente a un trabajador de la misma empesa que se jubila a tiempo parcial, es decir, que, trabaja para la empresa a tiempo parcial además de estar jubilado.

El contrato de relevo puede ser indefinido o igual al tiempo que le queda al trabajador sustituido para llegar a la edad de jubilación. Si cuando llega este momento, el trabajador jubilado parcialmente continúa en la empresa, el contrato de relevo puede prorrogarse por un acuerdo entre las partes de carácter anual, pero nunca podrá tener una duración superior a cinco años. El contrato de relevo desaparece cuando se jubila totalmente el trabajador relevado.

Este contrato puede ser de jornada completa o a tiempo parcial pero en ambos casos la jornada debe ser, al menos, igual a la reducción de la jornada de la que disfrute el trabajador sustituído, que varía entre un 25 y un 85 por ciento de la jornada ordinaria. El horario de trabajo del trabajador con un contrato de relevo puede completar el horario del trabajador relevado o se pueden simultanear ambas horarios al mismo tiempo.

El puesto de trabajo de la persona que suscribe este contrato puede ser el mismo del trabajador al que sustituye o uno similar, siempre y cuando realice tareas que correspondan al mismo grupo profesional o categogría del puesto de trabajo del trabajador sustituido.

Este tipo de contrato ha de formalizarse por escrito en el modelo oficial. En el contrato deben constar el carácter y la duración de la contratación, la jornada diaria y los datos del trabajador al que se va a sustituir.