El contrato de sustitución o interinidad
Este tipo de contrato es el que utiliza el empresario cuando necesita, de forma temporal, cubrir la baja de algún trabajador que por causas como la maternidad, paternidad o enfermedad no puede desempeñar las tareas que venía realizando hasta ese momento o bien porque el trabajador sustituido esté participando en procesos selectivos convocados por las Administraciones Públicas.

Mediante este contrato de sustitución o interinidad, el trabajador que está de baja tiene derecho a que se le guarde su puesto de trabajo. En cuanto a la forma, este tipo de contrato ha de redactarse por escrito y se debe enviar al INEM, haciéndose constar el trabajador a quien se sustituye y el puesto que se va a ocupar, así como el periodo de prueba, si existe y otros detalles necesarios para cumplimentar este tipo de contrato, como si la jornada va a ser completa o se trabajará a tiempo parcial.

Este contrato dura hasta que el trabajador que estuvo de baja temporalmente se reincorpora a su puesto de trabajo o cuando hayan pasado tres meses del tiempo que se hubiera fijado en el caso de que la baja del trabajador se produjera por estar participando en procesos de selección que se realicen por las administraciones públicas.

Si se ha producido la finalización del contrato y el trabajador sustituto continuara en su puesto, se entenderá que el nuevo contrato que suscriban el trabajador y la empresa será un contrato indefinido. Esto es así siempre que ninguna de las partes denuncie que se ha producido la finalización del contrato.

Si los contratos de sustitución se producen por maternidad o adopción, la empresa obtiene una bonificación al utilizar dicha figura contractual durante el tiempo que la trabajadora esté de baja maternal.