El euro puede alcanzar la paridad con el dólar
Antes de toda esta crisis, Europa presumía de tener una moneda fuerte. El euro valía más que el dólar. Desde el año 2002, cuando entró en circulación, el euro inició una racha alcista frente al billete verde. Pasó de valer 0,82 dólares, su mínimo marcado el 25 de octubre del año 2000, a hacerlo por 1,59 dólares en el máximo conseguido en abril de 2008.

Sin embargo, la crisis económica ha pasado factura, pues nuestra moneda ha perdido un 23% de su valor frente al dólar, hasta rozar los 1,20 euros a principios de junio de 2010. Pero todo apunta a que, debido a la falta de medidas para solucionar la crisis griega y la debilidad económica manifiesta en la zona euro, debido al aumento de paro, endeudamiento y caídas del PIB, algunos expertos no descartan una vuelta a la paridad con el dólar.

Conseguir un tipo de cambio de un euro igual a un dólar es muy difícil, ya que es un mercado muy volátil, afectado los movimientos constantes de capitales. No obstante, la mayoría de los expertos están de acuerdo en que la caída del euro seguirá frente al dólar. Especialmente por los aspectos estructurales y económicos que apoyan un mayor crecimiento para Estados Unidos que para Europa y las tensiones en el mercado de deuda.

Pero una caída del euro no es del todo mala. Desde el punto de vista económico, tener una moneda más débil tiene un efecto positivo para la competitividad de la eurozona, ya que potencia las exportaciones. En particular, se beneficiará Alemania, la principal economía exportadora de la región. Mientras que para los pequeños ahorradores, es perjudicial que se deprecie más el euro por descoordinación europea y porque costará más salir de la crisis.

En definitiva, supone una pérdida de confianza de los inversores institucionales, sobre todo de bancos centrales, que han comenzado a diversificar reservas en otros activos más seguros como el oro.