¿Es buena idea pedir un préstamo para pagar otro?
Muchos ciudadanos, dada la actual crisis económica, se encuentran con la situación de no poder hacer frente a los pagos de la hipoteca, las tarjetas y otros créditos y vivir al mismo tiempo, lo que les sume en una situación de angustia. En ese momento, una de las soluciones que aparece en el horizonte es pedir un préstamo para pagar otro.

Sin embargo, si pedimos un nuevo préstamo, no sólo tendremos la deuda del primero, sino que deberemos pagar el capital, los intereses, las comisiones y todos los gastos que conlleva el nuevo préstamo, que son muchos, aparte de que las condiciones que imponen ahora las entidades financieras a la hora de otorgar un préstamo son mucho más estrictas de lo que lo eran en tiempo de bonanza.

También debemos tener en cuenta que, si solicitamos un crédito con garantía personal, el titular del crédito y los avalistas responden personalmente con sus bienes, por lo que no sólo estamos hipotecando nuestro presente, sino el futuro de nuestra familia.

Dado que no parece buena idea solicitar un nuevo crédito, debemos contemplar qué opciones nos quedan:

– Refinanciar la deuda: Mediante este sistema pagamos cuotas menores pero, como hemos alargado el periodo para cancelar el préstamo, terminaremos pagando mucho más dinero del que debemos.

– Reunificar las deduas: La situación final es la misma que en el caso anterior, es decir, nos endeudaremos por mucho tiempo.

– Pedir un préstamo a familiares o amigos: Normalmente es la solución más conveniente, ya que no pagaremos intereses ni comisiones, pero deberemos dejar los términos de dicho préstamo lo más aclarados posibles para evitar futuros inconvenientes.

– Finalmente, si no podemos acudir a ninguno de estos sistemas, podremos declararnos en quiebra, pero teniendo en cuenta que ésta debe ser siempre la última opción.