Estrategia bursátil para final de año
Muchos años se ha dado un fenómeno que se conoce como “rally navideño”, a veces es la única esperanza de cientos de pequeños y medianos inversores que desean cerrar sus posiciones sin grandes minusvalías. A finales de año se suele dar una revalorización bursátil. Sin embargo, conviene no lanzarse al mercado y apostar mejor por una inversión conservadora y selectiva, sin descartar los mercados de divisas, materias primas o metales preciosos como el oro. Este año, el trimestre final para el ejercicio bursátil es bastante incierto, pero muchos analistas apuntan a importantes subidas de valores que han tenido castigos excesivos en bolsa.

Algunos inversores experimentados estiman que es el momento idóneo para comprar y obtener beneficios a corto plazo, pero también es el momento perfecto para posicionarse en empresas con recorrido a largo plazo. Para ello, conviene seguir una estrategia bursátil bien estudiada. Recuerda que la bolsa no es un juego, se puede ganar mucho dinero, pero también perderlo con gran facilidad.

Debes ser especialmente selectivo al elaborar la cartera de valores: no invertir en empresas que no tengan análisis técnicos y fundamentales, es mejor decantarse por valores sólidos que tengan un notable potencial de revalorización y cuyas expectativas de crecimiento sean interesantes los próximos años.

Normalmente los valores que más suben a finales de año son los “pesos pesados” del parqué español, casi con toda seguridad serán quienes lideren las subidas en los últimos tres meses. Entre ellos destacan Santander, BBVA, Endesa, Iberdrola o Telefónica, que además cuentan con un interesante reparto de dividendos que harán efectivo a sus accionistas en los próximos meses, alguno rondan entre un 4% y un 8% de rentabilidad anual.

Los inversores más arriesgados pueden elaborar una cartera de valores diversificada. Por ejemplo, se puede apostar por sectores con buen futuro, es el caso de las energías renovables. Los ahorradores defensivos se pueden inclinar por algún fondo de inversión a corto plazo y referenciado a los índices de la renta variable europea. Quizás sea la opción más recomendada para los menos conocedores de los mercados.