
El mercado financiero ofrece una gran variedad de productos: Cuentas corrientes, libretas de ahorro, fondos de pensiones, tarjetas de crédito, seguros, compra de valores… Sin embargo, todos ellos tienen comisiones bancarias, algo que al final del año supone un importante gasto, un negocio redondo para los bancos. Con los actuales problemas de economÃa domestica, con las familias con dificultadas para llegar a final de mes, cualquier ahorro por pequeño que sea, supone una gran liberación para cualquier cliente.
Lo recomendable es negociar directamente las comisiones con nuestro banco de confianza. Para ello debemos de estudiar cuánto se paga al banco por este concepto, comparar los productos de otras entidades financieras y entonces solicitar un ajuste en los porcentajes de algunas comisiones como pueden ser transferencias, retiradas de fondos o por liquidación de préstamos. Evitar comisiones bancarias es posible si conseguimos llegar a un buen acuerdo.
Por ejemplo, los fondos de inversión y de pensiones, llevan asociada siempre una comisión de gestión y otra de depósito. Mientras que los depósitos a plazo no suelen llevar ningún tipo de comisión asociada. Respecto a las cuentas y tarjetas, normalmente si se cobran comisiones con unos precios estandarizados, pero se pueden personalizar en función del perfil del cliente. El banco puede decidir si cobra o no la comisión y a qué precio.
Actualmente, ya existen algunos bancos y cajas que tienen cuentas y libretas a las que no aplican comisiones, para ello habitualmente solicitan domiciliar la nomina, compromiso de permanencia o contratar otro producto financiero al mismo tiempo. En ese sentido la banca online ofrece muchas posibilidades para ahorra dinero en conceptos de gestión monetaria.


























































