Facturas estimadas de las compañías eléctricas
Desde la entrada en vigor de la tarifa de último recurso, las compañías eléctricas pueden emitir una factura mensual con el el consumo eléctrico estimado. Estas estimaciones se elaboran mediante una serie de cálculos sobre la media del consumo de los mismos meses de años anteriores. Al ser una estimación, el resultado muchas veces no coincide con lo que realmente hemos consumido. Si a esto le añadimos algunos meses en los que no nos pueden tomar la lectura del consumo, las facturas que abonaremos a lo largo del tiempo serán estimadas, por lo que puede ocurrir que estemos pagando más dinero del que realmente debemos a la compañía.

Si, por ejemplo, nuestra compañía eléctrica estima un consumo de 1.000 kW y después verifica que la lectura real es de 200 kW, la compañía no nos devolverá el dinero, sino que esperará a que los nuestro consumo real se equipare al consumo estimado en las facturas mensuales. También puede ocurrir al contrario, que estemos pagando de menos a la compañía, que nos puede reclamar ese pago en un futuro.

Para evitar esto y pagar lo que realmente se consume, la mejor opción con la que contamos es realizar nosotros la lectura del contador y comunicarla a la compañía el día que cierra la facturación. Aunque sea una molestia, nos puede ayudar a evitar dolores de cabeza en el futuro.

Algunos consumidores se han encontrado con facturas astronómicas debido a las estimaciones y la falta de lecturas. En estos casos, no dudéis en reclamar a la compañía y poner el caso en manos de una asociación de consumidores, que son quienes mejor os pueden orientar sobre los pasos a dar para realizar estas reclamaciones.