Garantía de los productos que compramos
Aunque no siempre seamos conscientes de ello y ejercitemos nuestros derechos, cuando adquirimos un producto estamos protegidos si ese objeto presenta algún defecto mediante la garantía. Esta garantía la podemos utilizar:

– Si el producto no sirve para el uso al que estaba destinado.

– Si las prestaciones que nos indicaron son diferentes a las reales.

– Si tiene algún defecto que hace que no sirva para su uso.

– Si las instrucciones son erróneas y por ello lo estropeamos al montarlo o instalarlo.

– Si los técnicos de la empresa instalan o montan el producto de modo incorrecto y ello produce un fallo.

En estos casos tenemos derecho a reclamar la garantía al venderlo. El plazo para reclamarla en cualquier producto es de dos años si son productos nuevos y de un año si son de segunda mano. Si encontramos algún fallo en el producto durante los seis primeros meses de la compra tenemos derecho a que nos lo sustituyan o lo reparen gratuitamente. Si el vendedor dice que se debe a un mal uso por nuestra parte, debe demostrarlo. Si han pasado más de seis meses, debemos demostrar nosotros que lo hemos usado de forma correcta.

Al utilizar la garantía podemos escoger entre distinas opciones:

– Reparación gratuita. Es el vendedor quien se hace cargo de la mano de obra, el desplazamiento y las piezas. Durante el tiempo de reparación se suspende el plazo de garantía y vuelve a contar cuando nos devuelvan el producto. La reparación tiene seis meses de garantía.

– Sustituir el objeto por otro de las mismas características, siempre que no sea insustituible (como un cuadro).

– Obtener una rebaja en el precio. Si no se puede reparar ni nos lo pueden cambiar, tenemos derecho a ella.

– Devolución del dinero.